Recorte de $128 mil millones a presupuesto 2019 en materia de seguridad

Recorte de $128 mil millones a presupuesto 2019 en materia de seguridad

En los primeros 12 días de marzo, 970 personas fueron asesinadas en el país, revela el informe de homicidios dolosos elaborado por el gubernamental Grupo Interinstitucional en materia de seguridad.

Entre el 5 de diciembre de 2018 y el 12 de marzo pasado, 7 mil 775 personas fueron ejecutadas, con un promedio de 79.7 asesinatos en diciembre, 75 en enero y 83.1 en febrero, se desprende de ese reporte oficial.

Sin duda, la seguridad es uno de los temas en los que no se vio ningún cambio en estos primeros 100 días de gobierno, tal como lo reconoció el propio presidente Andrés Manuel López Obrador. Y es que la crisis humanitaria que vive México no es un tema que se pueda resolver fácilmente y menos aún en el corto plazo, por muchas buenas intenciones que se tengan desde el Poder Ejecutivo.

La paz generalizada, que se ha propuesto como meta este nuevo gobierno, quizá no alcance a llegar en 2024, pues el tema no sólo pasa por las políticas públicas que se apliquen para amainar la situación de inseguridad ni las medidas anticorrupción que se promueven desde la Presidencia, sino también por la justicia e incluso por el dinero que se pueda destinar a estas ramas.

No obstante, ni siquiera en el asunto del dinero se tiene un escenario ideal para la estrategia de pacificación, pues resulta que en este 2019 los presupuestos para seguridad pública y nacional han sufrido un recorte de 128 mil 908.86 millones de pesos en términos reales, respecto al gasto aprobado en ambos rubros el año pasado.

Y es que mientras en 2018 la Cámara de Diputados autorizó 273 mil 567.11 millones de pesos para estos temas, en este 2019 se programaron sólo 144 mil 658.25 millones, revelan estudios elaborados por la Dirección General de Servicios de Documentación, Información y Análisis.

Dependiente de la llamada cámara baja, la Dirección documenta en su Prontuario del Presupuesto de Egresos de la Federación en México 2019  que, en su primer año, el gobierno de López Obrador cuenta con apenas 94 mil 228.6 millones de pesos para la función de seguridad nacional, y 50 mil 429.65 millones para asuntos de orden público y seguridad interior.

No obstante, el año pasado –uno de los más violentos–, el presupuesto aprobado en seguridad pública fue de 174 mil 437.67 millones, y de 99 mil 129.44 millones para seguridad nacional, refieren los reportes El presupuesto público federal para la función: seguridad pública 2017-2018 y El presupuesto público federal para la función: seguridad nacional 2017-2018, también de la Dirección General de Servicios de Documentación, Información y Análisis.

De ello se desprende que la seguridad pública (que tiene por objetivo “salvaguardar la integridad y los derechos de las personas, así como preservar las libertades, el orden y la paz públicos”) es el ámbito más afectado por el recorte, al disminuir 124 mil 7.98 millones de pesos en términos reales.

Por tanto, en este año se privilegiará la seguridad nacional, que “tiene como propósito mantener la integridad, la estabilidad y la permanencia de las instituciones que conforman el Estado mexicano”.

El destino del gasto

Elaborado por el maestro en economía e investigador parlamentario Reyes Tépach, el Prontuario del Presupuesto 2019 detalla que ese gasto mayoritario se concentrará en las labores militares: la subfunción defensa (a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional) es la que más presupuesto de seguridad nacional consumirá este año: 63 mil 334.89 millones de pesos, mientras que la Secretaría de Marina ejercerá: 27 mil 778.06 millones.

El resto –3 mil 115.65 millones– corresponde a la inteligencia para la preservación de la seguridad nacional (principalmente a cargo del nuevo Centro Nacional de Inteligencia).

El análisis del investigador Tépach observa que en el tema del gasto en seguridad pública, la subfunción Policía es la que más dinero concentrará: 28 mil 224.30 millones de pesos.

A ésta le siguen: el Sistema Nacional de Seguridad Pública, al cual se le asignaron 11 mil 886.15 millones; el Programa de Seguridad Pública de la Sedena, 3 mil 511.13 millones; “otros asuntos de orden público y seguridad” (sic), 3 mil 109.96 millones; “población”, 1 mil 907.34 millones; Política Interior, 1 mil 473.29 millones; Protección Civil, 193.17 millones; y Función Pública, 124.3 millones.

La Guardia Nacional

De estos recursos tendrá que echar mano la recién aprobada Guardia Nacional, principal activo de la estrategia que impulsa el gobierno de López Obrador para el proceso nacional de pacificación.

A este cuerpo –que concentrará en sus filas tanto a militares como a policías– se le encomendará desde ya toda la estrategia en materia de seguridad pública, por lo que en breve se definirán tanto las regiones prioritarias como las tácticas para pacificarlas.

Al respecto, el mapa de la violencia en México ya ubica al Noroeste como su mayor desafío. Conformado por Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Sinaloa y Sonora, el área enfrenta una situación crítica, refiere la carpeta informativa Guardia Nacional en México, del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública.

Allí, indica, “se registraron tasas superiores a la nacional en cinco de los 10 delitos de alto impacto, registrándose las tasas regionales más altas en los delitos de narcomenudeo, homicidio doloso y feminicidio, robo a casa habitación, robo de vehículo y robo a negocio, superando en cada uno de esos casos a los promedios nacionales”.

Agrega que “siete de los 10 delitos de alto impacto en la región se incrementaron en 2017 respecto a 2016. Los mayores crecimientos porcentuales se registraron en homicidio doloso y feminicidio, robo a negocio y narcomenudeo”.

Según el análisis, a esta región le sigue la zona Noreste (Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí). Allí “la extorsión es considerado el peor problema”, al registrar la mayor tasa de incidencia: “superior en 52.08 por ciento  a la registrada a nivel nacional”.

Elaborada por el investigador parlamentario José de Jesús González Rodríguez, la carpeta informativa indica que otros delitos con altas tasas en esta zona fueron el secuestro, el robo a casa habitación y el homicidio Culposo. Estas conductas registraron las segundas peores tasas regionales de 2017, según el Observatorio Nacional Ciudadano.

“En esta zona, seis de los 10 delitos de alto impacto registraron en 2017 un aumento con relación a 2016 (narcomenudeo, homicidio doloso y feminicidio, y robo de vehículos).”

El resto del país no está mejor. Según la incidencia delictiva, siguen las zonas Occidente (Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Querétaro, Zacatecas), centro (Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla, Tlaxcala) y Sureste

(Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, Yucatán). Pero, sin recursos, ¿hasta dónde podría llegar la estrategia de seguridad y cómo se definirán las prioridades?

Nancy Flores

[AGENDA DE LA CORRUPCIÓN] [COLUMNA]

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo