Las declaraciones que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, dio hace unos días durante un evento en Los Mochis, Sinaloa, son “desafortunadas”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum; y señaló que, sin importar el país de origen, “un embajador no puede tener una actitud injerencista”.
La jefa del Ejecutivo federal se refirió a los mensajes de Johnson quien, al confirmar la acusación contra Rubén Rocha Moya, señaló: “Si bien no podemos comentar sobre los hechos específicos de estas imputaciones, y el proceso legal deberá seguir su curso, hay algo claro: la corrupción que facilita el crimen organizado y perjudica a ambos países será investigada y procesada en todos los casos en que aplique la jurisdicción de Estados Unidos”.
Ello, sumado a que el pasado 23 de abril, durante su participación en la ceremonia de colocación de la primera piedra del complejo Pacífico Mexinol, en Topolobampo, a la cual también acudió Rocha Moya, aseguró que las inversiones en el estado de Sinaloa podrían verse afectadas por la corrupción. “Para que esta inversión prospere, el sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción”.
Al ser consultada por la prensa sobre si consideraba esas afirmaciones como una injerencia directa, la primera mandataria respondió: “que cada quien lo califique, pero toman una relevancia distinta esas declaraciones que hizo en Sinaloa frente a lo que pasó el día de ayer”.
En su conferencia de prensa, recordó una frase escrita en las memorias del expresidente Miguel de la Madrid, quien advirtió de la actitud injerencista del gobierno estadunidense: “Los norteamericanos entre más blandito encuentran, más se van metiendo”.
Señalamiento que el entonces presidente realizó mientras la relación con el embajador John Gavin era tensa, pues se refería públicamente a la política mexicana, situación que se agravó tras el secuestro y ejecución del agente de la DEA Enrique Kiki Camarena, ocurrido en 1985 en Guadalajara, Jalisco.
En ese sentido, Sheinbaum Pardo subrayó que “México es respetado por todas las naciones del mundo. Entonces, siempre el papel de los embajadores tiene que ser de una relación de respeto mutuo”.



















