Latinoamérica no contempla riesgos cibernéticos en estrategias de seguridad

Latinoamérica no contempla riesgos cibernéticos en estrategias de seguridad

Las estrategias de seguridad nacional desarrolladas por los países latinoamericanos son insuficientes, pues no contemplan la dimensión cibernética de los nuevos riesgos de seguridad, sino que permanecen en la perspectiva tradicional, señaló Boris Saavedra, profesor del Centro de Estudios Hemisféricos de Defensa William J Perry de la Universidad Nacional de Defensa de Estados Unidos, durante la conferencia “Tráficos ilícitos y ciberseguridad en las Américas”.

Los ciberataques a la infraestructura crítica de los países constituyen una nueva forma de guerra. Se trata de ataques que vulneran la seguridad nacional al provocar fallos en plantas eléctricas o químicas, bases militares y sistemas de agua, transporte y salud, consideró el también oficial general retirado de la Fuerza Aérea Venezolana.

En la conferencia, celebrada el 8 de abril en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, indicó que la infraestructura crítica de los países está montada en internet y no hay “nada más vulnerable” que este soporte, dado que no fue creado con este fin.

Saavedra consideró que las estrategias de seguridad en Latinoamérica no contemplan un catálogo básico de la infraestructura que funciona a través del ciberespacio, por lo que no hay un seguimiento de los ataques y los riesgos posibles.

Alba Olea

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo