El injerencismo estadunidense siempre ha marcado la relación con México –excepto en los gobiernos de Lincoln y Juárez, y de Roosevelt y el general Lázaro Cárdenas–, explicó esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Por ello, mandó un mensaje claro al vecino país del norte: “no somos protectorado de Estados Unidos, no somos colonia de Estados Unidos; somos un país libre y soberano, y nos entendemos como iguales”.
Consultada por Contralínea respecto de la permanente intención del gobierno estadunidense de vulnerar la soberanía mexicana, la primera mandataria dijo: “nosotros siempre hemos dicho: cooperación para el desarrollo, coordinación sin subordinación y no al injerencismo”.
Agregó que el pueblo de México debe tener la certeza de que “la presidenta no agacha la cabeza” y de que “su presidenta va a defender la soberanía por encima de todo”. En el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, detalló que se va a actuar con justicia, y aclaró que “hay cosas que nos corresponden a nosotros, hay cosas que le corresponden a la Fiscalía [General de la República], hay cosas que le corresponden al Poder Judicial”.
Sheinbaum Pardo recordó casos de injerencismo, como el ocurrido en el sexenio del panista Felipe Calderón, con el operativo “Rápido y Furioso”, y la imposición de la voluntad estadunidense en las elecciones presidenciales de 2000, cuando Vicente Fox llegó a la Presidencia con ayuda de Ernesto Zedillo.
“Cuáles han sido los momentos, de los momentos más recientes vergonzosos para México, dicho por quien hoy, ahí está en muchos programas de radio y televisión: Labastida –porque fue gobernador de Sinaloa y ahora él se pone así como ‘el juez de todos’ a explicarle al pueblo de México ‘qué difícil circunstancia vive Sinaloa’. [A Labastida] hay que recordarle el Pemexgate. O hay que recordarle también que él dice en su propio libro que ‘Zedillo se entregó a los Estados Unidos’. Y el argumento que pone es que ‘el gobierno no le dio dinero para su campaña’.
Al respecto, recordó el llamado “error de diciembre de 1994”, la crisis económica tremenda y el Fobaproa, al que describió como mecanismo corrupto para rescatar a los más ricos. “Zedillo en ese momento de la crisis va a Estados Unidos y les dice: ‘por favor, estamos en quiebra, danos dinero, préstanos dinero, por favor’. Eso es Zedillo. En tiempo después, en el 2000, cuando viene el cambio de gobierno entre Zedillo y el que seguía, el candidato del PRI, era Labastida, revela lo siguiente:
“‘Y me pregunto: ¿Fue casual que Zedillo me entregara el partido quebrado financieramente? –¿Qué tenía que ver Zedillo con el partido quebrado si Zedillo era presidente? Para empezar, ¿no? O sea, ya revelando: que el dinero que recibían… que el PRI no podía ganar si no recibía dinero del gobierno. Primera revelación de hoy, Labastida, que anda en todos los medios de comunicación hablando de su buen gobierno en Sinaloa–. También dudo de que fuera fortuita la falta de solidaridad al negarse que se difundieran, desde mi campaña, los logros económicos de su gobierno y sus instrucciones a los gobernadores para que torpedearan mis giras. ¿Qué lo motivó? –se pregunta Labastida–. La razón principal podría ser esta: cuando el gobierno de Estados Unidos le hizo a México el préstamo de 40 mil millones de dólares para afrontar la crisis desatada por el “error de diciembre” –negociación que el presidente Zedillo gestionó personalmente–, se le demandó el compromiso de propiciar la transición democrática y que para ello el PRI dejara de gobernar y él entregara a la Presidencia a la oposición”.
Al respecto, la presidenta Sheinbaum opinó que, en pocas palabras, Labastida dice que “como el gobierno no lo apoyó, no pudo ganar; pero que, además, el gobierno no lo apoyó porque Zedillo negoció 40 mil millones de dólares frente al voto popular. Bueno, si eso no es injerencismo, ¿qué es injerencismo?”
Y en el caso del gobierno de Calderón, recordó que éste dejaba operar en territorio a la DEA. Y que también “hizo un acuerdo con Obama, entonces, para el llamado ‘Rápido y Furioso’. Bueno, si eso no es injerencismo¿qué es? O sea, armas de Estados Unidos, más de 2 mil armas de Estados Unidos, que supuestamente les pusieron un chip para que pasaran a México, promovido por el gobierno de Estados Unidos y el gobierno de México, porque supuestamente con esa operación iban a encontrar a dónde estaban los capos de la droga”.
Y resaltó que, como era de esperarse, a esas armas se les perdió el rastro y propiciaron más violencia en el país. Sheinbaum Pardo también rememoró que ese caso quedó impune.
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