El deterioro del territorio palestino no ocurre por la última campaña genocida de Israel iniciada el 7 de octubre de 2023, sino que es resultado de “décadas de conflicto que han profundizado la ocupación israelí y llevado a la autoridad Palestina al borde del colapso”. Ello se ejemplifica con la invasión y anexión de terrenos y propiedades en Cisjordania, señaló Ramiz Alakbarov, coordinador adjunto de Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Medio.
En 2026, hasta el lunes 10 de agosto, las fuerzas de seguridad y colonos israelíes han asesinado a 76 personas palestinas, entre ellas 18 infantes. De hecho, alertó de una creciente violencia por parte de los colonos “sin precedentes”, de acuerdo con el funcionario internacional.
Naciones Unidas ha documentado 1 mil 430 incidentes en unas 260 comunidades palestinas. Tan solo este año, al menos 3 mil 800 palestinos y palestinas, casi la mitad infantes, han sido desplazados por este tipo de violencia, demoliciones y desalojos. Incluso hubo ocasiones en las que los colonos se apoderaron de las tierras palestinas justo después de que la población fue desplazada por la fuerza.
Este fenómeno comienza desde la cúpula de poder de Israel. En 2026 han autorizado la anexión de 12 mil 360 nuevas viviendas en Cisjordania, entre ellas 5 mil 160 en Jerusalén Este. Tales proyectos están sustentados en 431 millones de dólares del gobierno israelí, con el objetivo explícito de “fortalecer el control de Israel sobre Cisjordania y prevenir el establecimiento de un Estado palestino”, agregó este martes desde el Consejo de Seguridad de la ONU.



















