El retorno de 500 especies al lago de Texcoco demostró que la cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) fue una decisión acertada, ya que, de haberlo hecho, habría implicado altos costos para mantenerlo seco al requerir un drenaje permanente de agua, pues el sitio funciona como un vaso regulador de las lluvias en el Valle de México, destacó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia matutina, la primera mandataria explicó que el agua que actualmente se observa en la zona no proviene de una fuente específica, sino que se acumula de manera natural con las precipitaciones y el saneamiento de ríos cercanos, y eso habría representado un problema mayor a largo plazo. “Toda esa agua que vemos ahí hubiera tenido que salir, porque ni modo que tuviéramos un aeropuerto inundado”.
Señaló que uno de los principales problemas del proyecto era que no existía claridad sobre el destino del agua que tendría que extraerse constantemente, ya que Texcoco desempeña una función esencial para regular el volumen de lluvia que recibe el Valle de México.
Además, advirtió que la desaparición de los cuerpos de agua habría afectado a las aves migratorias que utilizan la zona como sitio de descanso y alimentación, algunas, dijo, “sencillamente dejarían de migrar porque no había cuerpos de agua”.
Sheinbaum Pardo agregó que el terreno también enfrenta un proceso continuo de hundimiento debido a la extracción de agua de los pozos ubicados en los alrededores, lo que incrementaría la capacidad de almacenamiento de agua y complicaría aún más la operación de un aeropuerto en ese lugar.
Aunque reconoció que la ingeniería puede resolver numerosos desafíos técnicos, consideró que mantener permanentemente drenada la zona habría resultado extremadamente costoso.
La jefa del Ejecutivo federal recordó que desde el gobierno del expresidente Vicente Fox manifestó su oposición al proyecto aeroportuario, cuando se desempeñaba como secretaria del Medio Ambiente del entonces Distrito Federal, al considerar que Texcoco no era un sitio adecuado desde el punto de vista ambiental. “No es el mejor lugar para hacer un aeropuerto y además, el aeropuerto de la ciudad iba a ser un desarrollo inmobiliario que iba a tener mucha presión urbana en toda esa zona, que de por sí tiene problemas de hundimiento”.
Destacó que la decisión del expresidente Andrés Manuel López Obrador de convertir el área en un Área Natural Protegida permitió preservar el ecosistema y desarrollar el actual Parque Ecológico Lago de Texcoco, lugar en el que su administración analiza la construcción de puentes peatonales que conecten directamente el municipio de Nezahualcóyotl con el parque, ya que actualmente la carretera Texcoco obliga a los visitantes a recorrer largas distancias para ingresar.



















