¿Tiene solución el conflicto palestino-israelí?

¿Tiene solución el conflicto palestino-israelí?

FOTO: 123RF

Sevilla, España. En términos bélicos, rigurosamente hablando, cuando nos referimos a Israel y Palestina no estamos ante un conflicto. Sin embargo, como pone de manifiesto, entre otros especialistas, el investigador John Collins, aceptaremos dicha fórmula por ser la más empleada. Ahora bien, debemos advertir sobre su uso pernicioso cuando se presenta descontextualizada, sesgada e incluso manipulada.

En ese sentido, a veces connota una falsa simetría entre esas partes, aun cuando es la asimetría una de las principales características de la cuestión. Una asimetría no sólo militar, sino también diplomática, de influencia internacional. Y, sobre todo, una diferencia abismal de responsabilidad histórica en la gestación y el mantenimiento de un conflicto derivado en apartheid.

En cualquier caso, no estamos ante una guerra convencional. Tampoco es posible hablar de un conflicto árabe-judío, pues los palestinos, si bien son árabes no representan a todo el mundo árabe y el Estado israelí no representa en realidad, por mucho que el sionismo lo pretenda, al judaísmo mundial.

Hay muchas organizaciones judías contrarias, no sólo a la política israelí, sino a la propia existencia de ese país. Y menos de la mitad de los judíos del mundo habitan esa nación. Además, el Estado israelí abarca muchísimas nacionalidades, entre las que la árabe-palestina conforma 25 por ciento aproximadamente.

¿Proceso de paz o de colonización?

Durante unas dos décadas (entre 1990 y 2010 aproximadamente) se produjeron acercamientos entre la Autoridad Palestina (secuestrada por Fatah) y los sucesivos gobiernos israelíes, el principal de ellos el llamado proceso de paz de Oslo de 1993.

En realidad, se trató más de un proceso que de una paz. Su resultado fue una cantonización de los territorios palestinos ocupados desde 1967, la ampliación masiva de colonias de asentamiento y la implantación de un sistema de control considerado un apartheid por diversas organizaciones de derechos humanos y por la Comisión Económica y Social para Asia Occidental de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Asimismo, desde el paradigma de la paz liberal y el enfoque decolonial se ha identificado un doble proceso de colonización: el basado en la lógica de apropiación y violencia ejercida por Israel y otro de modernización y desarrollo ejercida por los donantes internacionales.

Mientras de cara al público se intentaban vender las supuestas virtudes y avances que los Acuerdos de Oslo supondrían para los palestinos, en los territorios ocupados continuaba la opresión y la humillación en los chekpoints y centenares de hectáreas eran confiscadas para la construcción de nuevas colonias, un proceso que se incrementó durante la era de Benjamín Netanyahu.

La influencia de los movimientos populares

Ante el agotamiento de esa vieja fórmula utilizada como medida para ganar tiempo y consumar hechos sobre el terreno (colonias y construcción del muro sobre Cisjordania, por ejemplo) hay que tener en cuenta otras claves. Además, no hay que olvidar la asimetría de la relación de fuerzas entre colonizador-ocupante y colonizado-ocupado.

Por supuesto, hay que considerar el papel que podrían desempeñar los principales actores involucrados. Así, desde la resistencia palestina, ¿qué ha dado más resultados hasta el momento? Ese modelo de resistencia popular no armada de la primera Intifada, un movimiento contra las fuerzas israelíes basado en huelgas y manifestaciones donde proliferaron (como vuelve a ocurrir a diario en pueblos y ciudades de Cisjordania ocupada) las piedras contra los tanques, tuvo gran repercusión mediática.

La violencia brutal del Ejército israelí, en especial la política de huesos rotos contra los jóvenes que lanzaban piedras, suscitó una gran indignación en la comunidad internacional y ello sirvió de preámbulo a la mencionada iniciativa de Oslo.

Sin embargo, dado el fracaso de aquel proceso de paz y la inacción de la impasible comunidad internacional ante la sistemática violación del derecho internacional y de los derechos humanos, así como ante el silencio de los medios de comunicación sobre las recientes matanzas de civiles en Gaza y Cisjordania, crece la frustración entre la población palestina.

El currículum belicista de Israel, junto a los antecedentes de intransigencia y unilateralismo en torno al derecho internacional, hace presagiar que el Ejecutivo israelí no aceptaría en ningún caso cualquier resolución de reconocimiento de un Estado palestino.

El lenguaje de la fuerza de Israel

Por desgracia, hasta la fecha, la historia y los hechos tanto en el panorama diplomático como sobre el terreno indican que el Estado israelí sólo ha reculado ante su propio lenguaje: el lenguaje de la fuerza. Sólo así devolvió a Egipto la península del Sinaí, tras la guerra de 1973. Solo así se retiró de la mayor parte del sur del Líbano en 2000, de la misma forma que sólo así lo vuelve a hacer en 2006, por poner algunos ejemplos.

Respecto al ámbito israelí, las iniciativas de resolución del conflicto basadas en el derecho internacional han provenido únicamente de algunos movimientos pacifistas, pero sobre todo del antisionismo. En este sentido, el activista de la desaparecida Organización Socialista Israelí-Matzpen, Arie Bober, acuñó el término desionización en referencia a un proceso de deconstrucción identitaria y decolonial interno.

Qué se puede esperar

En términos geopolíticos y de relaciones internacionales sólo cabe esperar una reconfiguración de las relaciones de poder e influencias en un reequilibrio de poderes gracias a la eventual emergencia de Irán, en detrimento del eje Estados Unidos-Israel-Arabia Saudí.

A nivel global, resulta fundamental asimismo el papel de la sociedad civil internacional, que pasa por la presión a los diferentes gobiernos para que actúen en defensa de los derechos humanos y el cumplimiento del derecho internacional hasta la acción directa de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel mientras siga ocupando y colonizando ilegalmente los territorios palestinos de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.

Antonio Basallote Marín/Inter Press Service (IPS)

*Este artículo se publicó originalmente en The Conversation. Visite esta noticia en https://ipsnoticias.net/2022/08/tiene-solucion-el-conflicto-palestino-israeli/

Destacada

Semarnat retira denuncia penal contra Grupo México por Río Sonora

A inicios de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente federal retiró la denuncia penal contra el Grupo México por su presunta responsabilidad en el “peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”: el derrame tóxico de 40 mil metros de sulfato de cobre acidulado en el Río Sonora, ocurrido el 6 de agosto de 2014. Esto forma parte de los acuerdos a los que llegaron los secretarios Rosa Icela Rodríguez –de Gobernación– y Édgar Amador –de Hacienda– con la empresa de Germán Larrea –en la que también participa BlackRock–. Sólo así, Grupo México aceptó los términos del Plan de Justicia, que incluyen aportar un presupuesto de 1 mil 500 millones de pesos para remediar la zona y atender la salud de los afectados, así como terminar con la huelga en la mina de Cananea

Saber más »
Análisis

Litio, en el centro de la disputa global por el control de las cadenas de valor

Soberanía tecnológica: México enfrenta el desafío de transformar la nacionalización del litio en una palanca de desarrollo real. En medio de un arbitraje internacional con Ganfeng Lithium y la presión de EE. UU. por minerales críticos, la clave de la emancipación no reside en el aislamiento ni en la entrega, sino en la construcción de un “traje espacial”: autonomía tecnológica para procesar arcillas, formación de talento y esquemas de asociación donde el Estado retenga la rectoría y el valor agregado.

Saber más »
Lo más leído

En riesgo, servicios esenciales en Cuba por falta de recursos energéticos: ONU

Emergencia energética en Cuba: La ONU advierte que la escasez de combustible compromete servicios críticos como cuidados intensivos, conservación de vacunas y bombeo de agua potable. Ante las presiones de EE. UU. para frenar el suministro de petróleo, el sistema de racionamiento de alimentos y los programas para grupos vulnerables enfrentan una parálisis operativa, debilitando la capacidad del Estado cubano para garantizar los derechos humanos más elementales.

Saber más »
Artículo

Justicia económica para las y los trabajadores mexicanos

Justicia laboral en transición: La academia analiza el viraje del modelo mexicano, de la precarización neoliberal (1982-2018) hacia el Nuevo Modelo de Justicia Laboral iniciado en 2019. Con hitos como la prohibición del outsourcing, el aumento real del salario en un 116% y la regulación del reparto de utilidades, la “Cuarta Transformación” busca en 2026 consolidar la justicia económica mediante la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

Saber más »
Análisis

México y Cuba, hermandad más allá del bloqueo

Resistencia y soberanía energética: Cuba pierde diariamente más de 20.7 millones de dólares debido a un bloqueo que suma un costo histórico de 170 mil millones de dólares. En 2026, México reafirma su apoyo humanitario ante las nuevas amenazas de aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo. Con una historia de cooperación que incluye la modernización de refinerías y asistencia técnica de Pemex, el Gobierno de México busca mecanismos para mantener el suministro de petróleo y medicinas sin comprometer la estabilidad comercial nacional.

Saber más »
Destacada

Comunidades indígenas en CDMX, testimonio de discriminación y segregación

Entre el folclore y la exclusión: comunidades indígenas protestan en el Zócalo de la CDMX contra el retiro de comerciantes y la gentrificación acelerada por el Mundial 2026. Mientras el gobierno local promueve la identidad nacional con arte público, artesanas triquis como Regina Ramírez denuncian que las políticas de “embellecimiento” urbano las condenan a la periferia y la precariedad.

Saber más »
Destacada

Sanciones de EU a quienes envíen petróleo a Cubason muy injustas: Sheinbaum

Solidaridad frente a sanciones: La presidenta Claudia Sheinbaum condena los aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo para Cuba, calificándolos de “muy injustos” por castigar al pueblo. Tras el envío de 814 toneladas de víveres, el Gobierno de México reafirma su compromiso de recuperar el suministro de petróleo a la isla, apelando a la fraternidad histórica y rechazando que las diferencias ideológicas justifiquen crisis humanitarias en sectores críticos.

Saber más »
Destacada

Negociación del T-MEC: atentado y regresión

La renegociación del T-MEC en 2026 se perfila como un mecanismo de presión imperial que busca desmantelar los avances soberanos logrados entre 2018-2024. Estados Unidos, bajo la Estrategia de Seguridad Nacional 2025, identifica a las leyes de infraestructura, salud y energía de México como “barreras comerciales”, mientras la administración de Claudia Sheinbaum defiende la no subordinación y el control estratégico de sectores clave.

Saber más »
Artículo

‘Affaire’ Epstein y guerra cognitiva

La pedagogía del cinismo: El caso Epstein no es una anomalía, sino la revelación de la “economía política del abuso” inherente al capitalismo tardío. El Dr. Buen Abad advierte que la administración mediática del escándalo busca intoxicar la conciencia colectiva para inducir parálisis social. Frente a esta “putrefacción moral”, el autor propone un Humanismo de Nuevo Género que rescate la dignidad del espectáculo y la convierta en praxis política innegociable.

Saber más »