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Tres años de guerra en Sudán muestran destrucción y “fracaso colectivo”: ONU

Tres años de guerra en Sudán muestran destrucción y “fracaso colectivo”: ONU

En Sudán, los hogares encabezados por mujeres tienen tres veces más probabilidades de sufrir inseguridad alimentaria grave
Foto: 123RF

A tres años de que estalló una guerra interna en Sudán, el 15 de abril de 2023, el balance no es solo de “destrucción, sino de fracaso colectivo. Lo que comenzó como una disputa por el poder, se ha transformado en la mayor crisis humanitaria del planeta”, describió Naciones Unidas.

Luego de tantos meses de enfrentamientos entre el ejército formal de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), quienes se disputaron el poder militar, la población del país africano es la que más ha sido afectada con desplazamientos forzados, genocidios, violaciones sexuales, colapso en los servicios básicos y necesidad urgente de atención médica.

La violencia sexual “se ha consolidado como arma de guerra”, de acuerdo con ONU Mujeres. “El número de personas que requieren apoyo por violencia sexual se ha cuadruplicado”, principalmente por ataques en Darfur y Kordofan. Según la organización Médicos Sin Fronteras, las FAR son responsables de este tipo de agresiones. Un informe publicado el 1 de abril develó más de 3 mil 396 personas que sobrevivieron a la violencia sexual, de las cuales, el 20 por ciento eran menores de 18 años.

Pero la infancia paga el precio más alto. Más de 5 millones de infantes se tuvieron que desplazar por la violencia, y 8 millones siguen fuera del sistema educativo. Peor aún, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia reportó 160 asesinatos contra infantes durante el primer trimestre de 2026, que representó un aumento del 50 por ciento respecto a los homicidios ocurridos en 2025. “El 78 por ciento de las víctimas infantiles se atribuye a ataques con drones”, señaló la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, quien calificó estos hechos como “un fracaso colectivo de las partes en el conflicto”.

Así como los infantes, el desplazamiento forzado ha afectado a toda la población sudanesa. Desde abril de 2023, casi 14 millones de personas han huido de sus hogares, con 9 millones aproximadamente que se desplazaron internamente, y unas 4.5 millones que salieron del territorio hacia Chad, Sudán del Sur, Egipto y Libia. La Organización Internacional para las Migraciones se ha dicho superada en capacidades de respuesta para atender a las y los sudaneses que se han movido de sus lugares de origen.

Asimismo, el sistema de salud decae cada vez más, pues el 37 por ciento de los centros de salud no funciona, y la Organización Mundial de la Salud ha verificado 217 ataques contra facilidades médicas desde abril de 2023, donde ha habido más de 2 mil muertes. Al mismo tiempo, se extiende el cólera, sarampión, dengue y polio, mientras la desnutrición afecta a unos 4.2 millones de infantes.

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), si el conflicto se prolonga hasta 2030, “la pobreza extrema podría superar el 60 por ciento de la población: 52 millones de personas; es decir, 34 millones más de los que estarían en esa situación sin guerra”.

Tan solo en 2023, el país perdió 6 mil 400 millones de dólares de su Producto Interno Bruto, y el PNUD estima, bajo un escenario en que concluya la guerra, que Sudán podría crecer al 5 por ciento anual con una salida de 17.3 millones de personas de la pobreza extrema, pero ocurriría hasta 2043.

“Necesitamos acción ahora: detener la violencia, proteger a la población civil, garantizar acceso humanitario y financiar la respuesta”, señaló Tom Fletcher, coordinador de Emergencias de Naciones Unidas, pues cada mes de conflicto encarece y dificulta la recuperación. “Sudán no es solo una tragedia humanitaria; es una prueba moral para la comunidad internacional. Hasta ahora, el mundo está desaprobando”.