Casi 2 mil versiones públicas de espionaje político, actualizadas en el AGN

Casi 2 mil versiones públicas de espionaje político, actualizadas en el AGN

El Archivo General de la Nación (AGN) integró 1 mil 937 versiones públicas de expedientes de espionaje a personas, organizaciones e instituciones elaborados por la Dirección Federal de Seguridad, la Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales, y la Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación.

Los 1 mil 937 expedientes, integrados en 3 mil 201 legajos actualizados a julio de 2018, contienen información de escritores, intelectuales, periodistas, actores, empresarios, luchadores sociales, líderes sindicales, políticos extranjeros, narcotraficantes, expresidentes y funcionarios públicos mexicanos espiados por estas dependencias.

También contienen documentos sobre empresas, organizaciones populares, guerrillas, partidos políticos, organizaciones religiosas e instituciones públicas como policías y gobiernos estatales, embajadas y universidades públicas.

Expresidentes como Lázaro Cárdenas del Río, Manuel Ávila Camacho, Adolfo López Mateos, Gustavo Díaz Ordaz, Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salina de Gortari se encuentran dentro de la lista.  También políticos extranjeros como John F Kennedy, Henry Kissinger, Augusto Pinochet Ugarte, y líderes revolucionarios como Fidel y Raúl Castro Ruz y Ernesto Guevara de la Serna.

Entre los empresarios con expedientes se encuentran Emilio Azcárraga Milmo, Olegario Vázquez Raña, Raúl Baillères, Carlos Hank González, y empresas como la Cervecería Cuauhtémoc.

Las universidades estatales de Colima, Sonora, Oaxaca, Guerrero, Sinaloa, Nuevo León y la Universidad Autónoma de Chapingo, así como las embajadas de Estados Unidos, Rusia, Uruguay; el Gobierno del Estado de Nuevo León y Puebla, y las policías estatales de Chihuahua, Durango, Baja California, Baja California Sur, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, también fueron espiadas.

La Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, el Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo, la Liga Comunista 23 de septiembre y el Partido Socialista Unificado de México forman parte de las organizaciones espiadas, así como las extranjeras Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua y Fuerzas Armadas Revolucionarias de Guatemala.

Luchadores sociales como Lucio Cabañas Barrientos, Rubén Jaramillo, Félix Serdán Nájera, Demetrio Vallejo, Genaro Vázquez, Valentín Campa, y líderes sindicales como Joaquín Hernández Galicia, Vicente Lombardo Toledano, Carlos Romero Deschamps y Fidel Velázquez, forman parte de la lista.

Las organizaciones religiosas también fueron sujeto de investigación, entre ellas el Episcopado de México, la iglesia cristiana “Luz del Mundo”, los Testigos de Jehová, las asociaciones religiosas evangélicas y el Movimiento Familiar Cristiano.

También aparecen narcotraficantes como Rafel Caro Quintero, Miguel Ángel Félix Gallardo e Ismael Zambada “El Mayo”.

Entre los autores espiados se encuentran Juan José Arreola, Gabriel García Márquez, Elena Garro, Efraín Huerta, José Revueltas, Roque Dalton y David Alfaro Siqueiros; periodistas como Julio Scherer, Vicente Leñero, Jacobo Zabludovsky, Joaquín López Dóriga, y medios de comunicación como los periódicos Excélsior, Uno Más Uno y la revista Proceso.

Desde esta liga puede descargarse el listado completo.

Alba Olea

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo