El presidente va por el rescate del sector energético

El presidente va por el rescate del sector energético

En su reciente visita a la zona de Pasta de Conchos, Coahuila, el presidente Andrés Manuel López Obrador visitó una planta de generación de energía eléctrica que opera con carbón y constató que de los ocho generadores, sólo uno funciona; los otros siete están parados, pues –según explicó en su mañanera del pasado 26 de octubre– esto es parte de la políticas neoliberales que favorecían a las empresas particulares en la generación de electricidad, para venderla a precios elevados a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El mandatario habló de manera extensa y detallada en su habitual mensaje sobre este tema energético que los gobiernos panistas y priístas maquillaron por décadas para engañar al país con el espejismo de abrir este sector a las inversiones, sobre todo extranjeras, para supuestamente mejorar el servicio y bajar las tarifas, pero que en realidad se convirtió en un negocio redondo, en donde sólo unos cuantos fueron los beneficiados.

La CFE, a la que los funcionarios y publicistas de Felipe Calderón bautizaron de manera irónica como una “Empresa de Clase Mundial”, terminó subutilizando sus plantas -incluso las hidroeléctricas que no contaminan- para favorecer los contratos de compra de energía a productores independientes, a los que Vicente Fox y Felipe Calderón otorgaron a lo largo de 12 años más de 700 permisos de generación, con la salvedad de que la empresa pública se comprometió a comprarles su electricidad.

Negocio redondo que de acuerdo con el informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cuenta Pública 2009, costará al país, por contratos ya firmados por el narcopresidente, más de un billón de pesos en las próximas dos décadas.

El jefe del Ejecutivo puso nombre y apellidos a los políticos que desde el poder se convirtieron en “asesores” de trasnacionales como Iberdrola; tales son los casos de la exsecretaria de Energía, Georgina Kessel, y su jefe Calderón Hinojosa, que al término de sus encargos públicos fueron contratados con jugosos sueldos por los servicios prestados en el desmantelamiento de la industria eléctrica nacional.

Además de Iberdrola, López Obrador se refirió a Repsol, una más de las firmas extranjeras que se enriquecieron con contratos leoninos a costa de abandonar el mantenimiento de las plantas de generación de la CFE, a las que “fueron cerrando, las fueron convirtiendo en chatarra y las fueron subutilizando”. Fue enfático el jefe de las instituciones cuando advirtió que de haber ganado el PRIAN, “a finales de este sexenio ya no existirían la Comisión Federal de Electricidad ni Pemex tampoco, todo iba a ser privatizado”.

Dos frases definieron lo que para el bien de la nación apunta a ser la renacionalización del sector energético y los recursos naturales del país: “Es un buen debate el que se está iniciando sobre este tema, porque incluso legisladores de Estados Unidos, apoyando a las empresas particulares, dicen que el gobierno de México está fortaleciendo a la Comisión Federal de Electricidad. Pues claro que sí, ni modo que vamos a fortalecer a Iberdrola, como era antes”.

Y reafirmó el legado histórico y nacionalista del general Lázaro Cárdenas y Ricardo Flores Magón, en tal sentido: “Quien entrega los recursos naturales de México a extranjeros es traidor a la patria”.

López Obrador dejó en claro que quienes enarbolan la supuesta bandera de las energías limpias, como las eólicas, están haciendo una defensa a ultranza de los contratos leoninos que obligan a la CFE a comprarle a empresas privadas la energía que producen, aún cuando en ciertas épocas no hay generación alguna por la falta de viento. De toda forma se pretende pagarles. Y eso es un robo al erario público.

Trascedente lo que el mandatario adelantó en la mañanera: “Si no tenemos márgenes en la legislación actual debido a la mal llamada Reforma Energética –que significó ajustar el beneficio de particulares–, si es necesario voy a presentar una iniciativa de reforma a la Constitución para que se reafirme este principio, de que en materia energética siempre será predominante el interés de la nación”.

Relevante que el presidente rememoró los postulados nacionalistas de los expresidentes Lázaro Cárdenas y Adolfo López Mateos, éste último nacionalizó la industria eléctrica el 27 de septiembre de 1960 y encomendó a los electricistas del SME la responsabilidad de vigilarla y fortalecerla, para el fortalecimiento de la economía nacional y el bienestar del pueblo.

En tal sentido, enfatizó el presidente López Obrador, “desde hace tiempo vengo planteando que debemos rescatar la industria eléctrica y la industria petrolera, que son fundamentales, es regresar al espíritu del presidente Carranza, del presidente Lázaro Cárdenas y del presidente Adolfo López Mateos”.

Espíritu que la política fascista del narcopresidente Felipe Calderón hizo trizas al desaparecer una empresa pública, pilar del sistema eléctrico nacional, como lo fue Luz y Fuerza del Centro, y dejar sin empleo a 44 mil electricistas. Lo contrario a lo sucedido en 1960, cuando tras la liquidación de firmas extranjeras como la Mexican Ligth and Power, los trabajadores electricistas conservaron su Contrato Colectivo de Trabajo. Ninguno fue despedido.

Hoy como ayer, cuando los electricistas del SME estuvieron al lado del presidente Adolfo López Mateos, sus miembros que se han mantenido en una permanente lucha de resistencia desde el 11 de octubre de 2009, y están dispuestos a fortalecer a la CFE para apoyar al presidente López Obrador ha dar el giro de 180 grados al sector energético, que devuelva a la nación la soberanía de sus recursos naturales, realizando las enmiendas necesarias al artículo 27 constitucional, mutilado por la Reforma Energética.

La electricidad como el petróleo no deben ser negocio de unos cuantos, sino motor del crecimiento y desarrollo nacionales en beneficio de las mayorías. Llegó el momento de desenmascarar ante la nación a aquellos que desde la tecnocracia neoliberal traicionaron al pueblo, desmantelando a las empresas insignia y permitiendo el saqueo de nuestros recursos naturales.

Martín Esparza*

*Secretario General del Sindicato Mexicano de Electricistas

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