Trabajadores del GDF contra la reforma laboral

Trabajadores del GDF contra la reforma laboral

El cruce de Paseo de la Reforma y Puente de Alvarado es testigo del correr de un río de banderas anaranjadas. Así luce este 1 de mayo alrededor de las 10 de la mañana el centro de la Ciudad de México. La celebración del Día del Trabajo motiva esta manifestación. Tras las banderas se encuentran miembros de las 39 secciones del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal; la consigna que acompasa su caminar: “Reforma laboral no pasará”. Las principales demandas de los convocados a esta marcha son: mejor alimentación para el pueblo mexicano; educación, televisión y servicios de salud de calidad; y el alto a la reforma laboral

 
Los aparadores de las tiendas del Centro Histórico de la Ciudad de México se miran vacíos; los comercios, el transporte público, los turistas y transeúntes parecen haberse paralizado esta mañana. El tradicional sonido de los organilleros cesa para dar paso a miles de voces de trabajadores mexicanos.
 
El contingente del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal (SUTGDF) no deja de alzar la voz: “¡Se ve, se escucha, el pueblo está en la lucha!”. Al paso se saludan entre sí con contingentes de otros gremios. Unos han cumplido ya su cometido; algunos marcharon de manera “oficial”, portando uniformes y logotipos de empresas; otros lo hacen a manera de protesta: necesitan alzar la voz y denunciar los azotes que sufre la clase obrera mexicana.
 
A decir de Jesús Rodríguez Chávez, miembro de la sección 14 del SUTGDF, de aprobarse la reforma laboral, los trabajadores “lo perderíamos todo”. No habría pagos por horas extra, aguinaldos, servicios de salud ni tribunales del trabajo; tampoco tendrían vacaciones. Los asalariados quedarían desprotegidos.
 
El contingente del SUTGDF sigue su camino hasta que el Palacio de Bellas Artes parece indicarles un alto total. Con voz enérgica, miembros de las distintas secciones sindicales, designados como oradores para la manifestación de esta mañana, toman el micrófono y dirigen a sus compañeros mensajes de protesta.
 
Lentamente, los manifestantes bifurcan el grueso del contingente para ceder el lugar principal a tres hombres: al centro uno que, en calvario, carga una cruz de madera con la leyenda “contra la reforma laboral”; y a uno de sus costados un hombre alto; al otro, uno de estatura baja. Ambos tienen los rostros cubiertos con máscaras.  Representan a los dos últimos mandatarios de México: Vicente Fox y Felipe Calderón.
 
El ambiente se vuelve ensordecedor. Los trabajadores sindicalizados del Gobierno del Distrito Federal toman las calles de Donceles, Allende, Bolívar y 5 de mayo. Entre los muros de los antiguos edificios del centro repican incesantes decenas de campanas de trabajadores de limpieza agremiados al Sindicato. El repicar adereza los discursos de los líderes y oradores que de vez en vez lanzan mensajes enardecidos contra la administración de Felipe Calderón. Entre discursos y consignas, llaman a diputados y a senadores a no aprobar la reforma laboral. La expresión de coraje en su rostro es evidente; su voz, por momentos, se escucha ya enronquecida.
 
Jesús Rodríguez, luego de ceder el micrófono a uno de sus compañeros, comparte con Contralínea las demandas del gremio: mejor alimentación para el pueblo de México; televisión, servicios médicos y educación de alta calidad; y un rechazo absoluto a la reforma laboral. A decir de este miembro de la sección 14 del SUTGDF, el 98 por ciento de los problemas de los mexicanos se resolverían con empleos bien pagados.
 
El contingente del SUTGDF parece no terminar: a lo largo de seis cuadras se distribuyen trabajadores de este Sindicato. Entre las pancartas se puede leer: “Salarios dignos. Seguridad social”.
 
Para este momento de la mañana el sol ha hecho sus estragos: las banderas que otrora ondeaban altivas,  ahora sirven de bastones y abanicos para los militantes. Los miembros del Sindicato arriban al Zócalo capitalino. La consigna se mantienen hasta el final: “No a la reforma laboral”.
 
 
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