Contralinea

La pandemia aniquiló la seguridad social/tercera y última

La urgencia de las oligarquías nacional e internacional por recuperar el ritmo de sus ganancias antes de que el Covid-19 bajará sus índices de contagio y muerte, como también la inconsciente actitud de los gobiernos que permitieron el desarrollo de actividades en diversas áreas de las cadenas productivas y el desempeño de labores en otras… Seguir leyendo La pandemia aniquiló la seguridad social/tercera y última

Pobreza: lo que oculta el gobierno

Una de las peores consecuencias del capitalismo neoliberal es, sin duda, la pobreza. Un ser humano afectado por esta condición ve limitado, desde su primer instante de vida, todo su desarrollo (físico, mental, intelectual, cultural, social, económico).

Las quejas de Vidal Soberón

Desde hace 3 años que Enrique Peña Nieto asumió la Presidencia de la República han sido constantes y variados los homenajes, festejos y reconocimientos que el gobierno ha hecho a las Fuerzas Armadas, como si fuera necesario tener que congraciarse con ellas por cumplir con su obligación de defender a la patria. Tampoco son pocas las ocasiones en que los secretarios de Defensa, Salvador Cienfuegos Zepeda, y de Marina, Vidal Francisco Soberón, se han quejado públicamente de las críticas sociales y de las organizaciones oficiales e independientes que exigen a militares y marinos respetar los derechos humanos de la población.

Lo peor que podría pasarle a México es otra Revolución

Empiezan a barajarse nombres para disputarse la Presidencia de la República en 2018, a pesar de la descomposición del antiguo presidencialismo y el descrédito de los partidos, más la creciente ola de candidatos independientes, en las agitadas aguas de la crisis económica del neoliberalismo que arrastra al capitalismo mismo, como el rostro auténtico tras la máscara de aquel. Y la acumulación de problemas: pobreza masiva (55 millones que son la mitad de la población); desempleo (con 44 millones de mexica­nos en la informalidad); la corrupción de la élite en los tres poderes federales y en las 32 de las entidades; la impunidad, por las complicidades entre los gobernantes, la sangrienta inseguridad con los sicarios del narcotráfico, los feminicidios, los secuestros, las desapariciones forzadas y los abusos sexuales con la misma pederastia, para sólo mencionar a los primeros cinco asuntos del catálogo nacional, son más que suficientes para fundamentar los hechos y síntomas del descontento popular contra el mal gobierno de presidentes municipales, desgobernadores y el mismo presidente en turno, desde cuando menos Díaz Ordaz, o tal vez desde Miguel Alemán (1946-1952) hasta Enrique Peña Nieto, en lo que lleva de su período (2012-2016).

La dominación por medio del discurso y el lenguaje

Estoy de acuerdo con Miguel Ángel Rus cuando asegura que “para cambiar el mundo, tenemos que recuperar el significado de las palabras”. El lenguaje es un arma para construir la conciencia crítica colectiva para cambiar las cosas. Para bien. Pero el lenguaje también se utiliza para reducir, impedir o destruir esa conciencia crítica. Y, por tanto, retrasar el cambio necesario.

El estancamiento y la terapia de choque de 2016-2018

De aquí a 2018 quedarán fuera del mercado laboral formal 1 millón 200 mil personas que busquen por primera vez un empleo; y los salarios mínimo y contractual mantendrán la pérdida respectiva de su poder de compra: 76 y 50 por ciento, respectivamente. En todo el sexenio, el crecimiento medio real anual difícilmente llegará al 2 por ciento.

De austeridad, derechos y pillajes

En España ya hay 1 millón 800 mil familias con todos sus miembros en el desempleo. Cuatro de cada 10 familias no pueden hacer frente a gastos imprevistos y tienen dificultades para pagar facturas.

Capitalismo neoliberal: criminales que no rinden cuentas

Hace retroceder a la ciudadanía a la década de 1920, además de cegarse por aumentar sus beneficios más y más a costa de la mayoría de la gente común, claro, caiga quien caiga. También destroza la economía y se carga la Tierra. Y lo hace todo sin que le tiemble un párpado.

En España y toda la UE ahora van por las pensiones

En el supermercado donde compro, a menudo coincido con personas mayores, pensionados, en la fila para pagar. Con frecuencia, una anciana hurga en el monedero para completar la cantidad que le indica la cajera por su modesta compra; a veces, la mujer no tiene las monedas que esperaba y, suspirando, indica a la cajera que deje alguno de los alimentos que ha seleccionado para que le alcance el dinero. No es cuento ni hecho excepcional.