La Secretaría de Cultura celebró las reformas a la Ley de Derecho de Autor y a la Ley Federal del Trabajo que aprobó el Congreso de la Unión, para regular el uso de inteligencia artificial en el ámbito cultural y proteger a intérpretes, artistas, actores y actrices de doblaje frente al uso no autorizado de su voz e imagen.
Durante la conferencia presidencial, la secretaria Claudia Curiel de Icaza informó que estas modificaciones responden a demandas del sector, particularmente de actores y actrices de doblaje, quienes denunciaron el uso indebido de sus voces mediante herramientas tecnológicas sin consentimiento ni remuneración. “Se atiende uno de los problemas más importantes, que es la inteligencia artificial, que difícilmente se ha regulado en el mundo”.
La funcionaria detalló que la reforma establece que cualquier uso de la voz o imagen de intérpretes mediante tecnologías digitales requerirá una autorización expresa e informada, así como condiciones contractuales claras. Explicó que anteriormente se reproducían voces de manera indefinida o se modificaban con inteligencia artificial sin notificación ni pago justo, lo que vulnera los derechos laborales y creativos de los artistas.
Con estos cambios, explicó Claudia Curiel, se reconoce la voz y la imagen como parte de la identidad profesional y del trabajo artístico, además de que se fortalecen los mecanismos para evitar la suplantación y el uso no autorizado. Además, la secretaria de Cultura federal subrayó que uno de los objetivos centrales es proteger la fuente de trabajo de intérpretes, actores y profesionales del doblaje, así como evitar que la tecnología sustituya de forma indebida la labor humana. “Se le da certeza jurídica a un terreno donde la innovación avanzó más rápido que la legislación”.
Asimismo, destacó que la reforma establece límites claros al uso de tecnologías, al señalar que su desarrollo no debe darse a costa de los derechos laborales ni del trabajo de quienes crean contenido cultural.
Curiel puntualizó que la legislación también distingue entre la suplantación indebida y los usos legítimos como la parodia y la sátira, las cuales se mantienen protegidos como parte de la libertad de expresión. Indicó que estas reformas forman parte de un esfuerzo por actualizar el marco normativo frente a los avances tecnológicos y garantizar la protección de los artistas en el entorno digital.



















