En los gobiernos del PRI prevalecía una “visión de un Estado policiaco, en la que había que vigilar a todo aquel que estuviera en contra o que estuviera vinculado políticamente con alguien”, señaló esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. También recordó que la Dirección Federal de Seguridad (DFS) “no solamente se dedicaba a investigar a políticos, dirigentes sociales, sino a detenerlos, torturarlos y desaparecerlos; mucho más grave de lo que significaría, en todo caso, solamente vigilar a alguien”.
Consultada por Contralínea acerca del verdadero periodo autoritario que vivió México durante la llamada Guerra Sucia –y cómo, ahora, desde la derecha se impulsa la falsa narrativa del autoritarismo con la 4T–, la primera mandataria rememoró los episodios de represión no sólo de los gobiernos del PRI, sino también de los sexenios del PAN, pues usaban al ya desaparecido Cisen para persecución política.
“En particular, todos aquellos que pertenecíamos a algún movimiento social pues éramos vigilados de manera permanente; unos más, otros menos, pero ese era el objetivo, ese era el objetivo del Cisen en su momento”. Por ello, criticó a las y los opositores a su gobierno: “pero eso ya se les olvidó. Nos critican como ‘autoritarios’”.
Sheinbaum Pardo es ejemplo de cómo actuaba el régimen opresivo del PRI en las décadas de 1960 a 1990, pues desde que era niña y posteriormente en su adolescencia fue “fichada” por la DFS, y desde entonces estuvo bajo vigilancia de la llamada policía política de aquellos años.
La primera mandataria destacó que parte de los señalamientos de la oposición contra su gobierno se derivan de la consulta sobre los lineamientos para que los medios electrónicos garanticen el derecho de las audiencias. Al respecto, destacó que ayer 10 de agosto la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión respaldó dichos lineamientos.
“Es un avance muy importante. Yo creo que no hay ningún país del mundo que tenga lo que va a tener México, y dialogando y hablando también, porque finalmente nosotros estamos defendiendo una demanda ciudadana, no ni siquiera en el periodo desde que entramos, sino desde hace mucho: de que los medios masivos de comunicación tengan un defensor de las audiencias y tengan un Código de Ética, y tengan un espacio de queja de la audiencia”, indicó.
Asimismo, observó que otras críticas infundadas se basan en la reforma judicial, porque hay sectores a los que no les gusta el avance democrático que significa que el pueblo elija al Poder Judicial. “A algunos no les gusta porque pierden privilegios, pierden amigos, familiares, que tenían vinculados con el Poder Judicial. Todo es perfectible, todo puede funcionar mejor, pero hoy es mucho más democrático de lo que era antes. Eso nadie lo puede negar. Por eso decimos que jamás vamos a traicionar nuestros ideales, que fue la lucha por la democracia”.
Sheinbaum Pardo llamó a no olvidar que la antidemocracia es la que se vivió en gobiernos pasados. Como ejemplo citó el caso de Vicente Fox, pues ese político panista promovió, en 2005, el desafuero contra Andrés Manuel López Obrador; y posterior a ello, promovió el fraude electoral de 2006.
“¿Cómo puede hablar de ‘un gobierno democrático’, si él promovió el fraude electoral de 2006 o el desafuero de López Obrador? Y tuvo que echarse para atrás por la movilización popular, pero su deseo siempre fue que López Obrador no llegara a la Presidencia, como lo delata en su entrevista. Nada más que resulta que el pueblo de México tenía otra visión muy diferente a la de Fox. Entonces, se olvida lo que era el Estado mexicano antes.”
Régimen de represión
La presidenta Claudia Sheinbaum no sólo vivió el espionaje político en carne propia, sino también las condiciones del régimen represor. Sobre esto, narró cómo había persecución estudiantil y ni siquiera se permitían los conciertos al aire libre.
“Yo nací en 1962. Tengo muy claro que, a los 15 años, cuando yo inicié participando políticamente, que era estudiante del CCH Sur, poníamos carteles para invitar a la manifestación, a 10 años, en 1978, a 10 años del ’68. Entonces, tengo perfecta [la imagen]… como si fuera ayer, que pegábamos unos carteles para convocar a la marcha y nos perseguía la policía. Estaba prohibido, y había que correr. […] Entonces ponías el engrudo, pegabas el cartel, y ‘córrele porque ahí viene la policía para perseguirte’. Y así, igual, que si una pinta que ibas a hacer para convocar a la marcha, y ‘córrele porque…’. Era rapidísimo, porque estaba prohibido”.
La presidenta de la República recordó que, en aquella época, las manifestaciones no podían entrar al Zócalo porque también estaba prohibido. “Ni se nos hubiera ocurrido hacer un concierto en vía pública, porque no, eso estaba prohibido”.
Al respecto, recordó que “la primera vez que hicimos un concierto en las Islas de Ciudad Universitaria, en el ’87-88, por ahí debe haber sido, bueno, por ahí, en los ´80, ´87, ´88. Fuimos… Silvio Rodríguez estaba tocando en el Auditorio, y alguien nos consiguió para poder entrar, para poder invitar a Silvio Rodríguez para que fuera Ciudad Universitaria a tocar. Y ahí nos dijo: ‘sí, pero obviamente este es un asunto de gobiernos, ¿no?’ No, bueno, le prohibieron a Silvio Rodríguez. El gobierno mexicano habló con el gobierno cubano y le dijo: ‘prohibido que Silvio Rodríguez se vaya a presentar en Ciudad Universitaria’. Entonces, ya buscamos a los grupos de rock que sin permiso podían tocar en CU. Pero les estoy hablando hace muchos años”.
Sheinbaum Pardo consideró importante preservar nuestra memoria colectiva sobre el periodo de represión y autoritarismo: “sí hay que estar recordando lo que era en aquel momento México, y la represión que se vivió en muchos momentos de la historia. No tiene nada que ver con la libertad de expresión, de reunión, de manifestación que existe hoy, muy distinto. Por eso decimos que nosotros, del movimiento que venimos y la manera en que gobernamos, pues tiene que ver con ideales del pueblo de México, desde la Independencia, que son la independencia, la soberanía, la libertad”.
Y subrayó que, históricamente, el anhelo del pueblo de México es el de vivir en democracia y que eso es lo que mueve a su gobierno: “no tiene nada que ver con una visión autoritaria del poder. Tampoco con la visión de que ‘la democracia es la democracia de las élites’. La democracia es el gobierno del pueblo”.



















