Banxico paga 97 pensiones millonarias, incluida la del expresidente Zedillo

Banxico paga 97 pensiones millonarias, incluida la del expresidente Zedillo

En lo que va del austero gobierno de López Obrador, el Banco de México ha erogado 89 millones de pesos en 97 pensiones de altos exfuncionarios. Entre los privilegiados destacan el expresidente Ernesto Zedillo, Agustín Carstens, Gil Díaz, Mancera Aguayo, Guillermo Ortiz, Buira Seira, Marcos Yacamán, Sidaoui Dib y Del Cueto Legaspi.

https://www.youtube.com/watch?v=jq8V46WRlQc”

Cada mes, el Banco de México (Banxico) destina 14 millones 854 mil 315 pesos para sufragar las pensiones de 97 exfuncionarios, entre quienes destaca el expresidente de México Ernesto Zedillo Ponce de León. En los 6 meses que lleva el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ese gasto asciende a 89 millones 124 mil pesos.

De los 97 exfuncionarios, 78 ganan más que el presidente de la República: sus pensiones superan los 108 mil pesos que el mandatario impuso como monto máximo para sueldos, e incluso en un caso asciende a casi 300 mil pesos.

En un país con 90 millones de pobres es vergonzoso que existan este tipo de pensiones, considera el doctor en economía y especialista en gasto público Óscar Enrique Díaz Santos. El académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señala que las pensiones del Banco de México son al menos siete veces más altas que las del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y nueve veces mayores que las del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Quizás por eso Ernesto Zedillo no renunció a esa remuneración. Y es que a diferencia de los otros expresidentes de México, él mantiene su paga vitalicia con cargo al presupuesto del Banxico: 107 mil 122 pesos al mes. El político expriísta fue miembro de la Junta de Gobierno del Banco de 1987 a 1990 y presidente del país de 1994 a 2000.

El sistema del banco central es de prebendas, porque otorga pensiones del ciento por ciento del último salario de los funcionarios, y a veces un poco más, señala el investigador Gabriel Badillo González. Adscrito al Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, explica en muchos casos los beneficiarios ni siquiera son de la tercera edad: si han cumplido 25 o 30 años de servicio ya pueden pensionarse.

En la lista de los privilegiados figuran el actual gerente general del Banco de Pagos Internacionales, Agustín Carstens Carstens; el exsecretario de Hacienda José Francisco Gil Díaz; y los exgobernadores y exsubgobernadores Miguel Mancera Aguayo, Guillermo Ortiz Martínez, Ariel Buira Seira, Jesús Marcos Yacamán, José Julián Sidaoui Dib y Roberto del Cueto Legaspi, entre otros.

Todos ellos se embolsan entre 100 mil y poco menos de 300 mil pesos mensuales del erario. La pensión más alta –por 297 mil 433 pesos– la cobra Mancera Aguayo, quien fuera gobernador de la institución de 1994 a 1997.

Para el doctor en derecho Manuel Fuentes Muñiz, estas pensiones son “un enorme privilegio”, pues a diferencia de los exfuncionarios del Banxico, “a la absoluta mayoría de los trabajadores jubilados se les está pagando el equivalente a un salario mínimo mensual: unos 3 mil 80 pesos, aproximadamente”.

La política de austeridad, sin embargo, está muy lejos de evitar estas canonjías. El especialista en gasto público Díaz Santos explica que éstas y la Ley Federal de Remuneraciones no afectarán el monto de las pensiones que paga el Banxico, puesto que la única forma de que se reduzcan sería con la creación de un sistema de pensiones unitario y equitativo, que incorpore los diversos regímenes existentes, incluidos los de Nacional Financiera, la Comisión Federal de Electricidad, Petróleos Mexicanos y el propio Banco.

Otros favorecidos de esa última institución son: Enrique Trueba Méndez de Vigo, exdirector de Trámite Operativo de 1983 a 1993, que recibe 266 mil 521 pesos mensuales; y Francisco Gerardo Rueda Rábago, director de Contraloría de 1988 a 1996, quien percibe 252 mil 201 pesos cada mes.

De acuerdo con información del propio Banco, por esas 97 onerosas pensiones se gastaron 44 millones 562 mil pesos tan sólo en el primer trimestre de 2019. El monto representó el 20.6 por ciento del gasto total por concepto de pensiones y jubilaciones, que en ese mismo periodo sumó 216 millones de pesos destinados a la cobertura de 3 mil 431 beneficiarios.

Para conocer los criterios que posibilitan la disparidad en las pensiones y por qué no se aplica una política de austeridad en el Banco, Contralínea solicitó entrevista con el gobernador Alejandro Díaz de León Carrillo, pero la vocera de la institución, Gina Castillo Casanova, indicó que no tenían nada que decir al respecto.

La encargada del área de Comunicación Social también dijo que ni el Banxico ni sus funcionarios harían declaración u opinión alguna respecto a la controversia constitucional –sobre la Ley Federal de Remuneraciones– que interpusieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que no les fueran recortados sus sueldos y puedan seguir ganando más que el presidente López Obrador.

Pensiones millonarias

El doctor en derecho Manuel Fuentes Muñiz considera que si bien las jubilaciones y pensiones del Banxico responden a disposiciones legales y son acordes a su autonomía y normatividad interna, son contrarias a la política de austeridad que plantea el gobierno.

El profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana explica a Contralínea que los pensionados y jubilados de Banxico pueden aducir que son derechos adquiridos y que no se les pueden quitar. Pero, considera, si una ley es desproporcionada tiene que haber una definición del Congreso de la Unión o una declaración de la propia institución que permita revocar este tipo de canonjías. Para que el gobierno pueda transformar esta realidad se requiere de una legislación especial que corte o disminuya estos montos, advierte.

Mientras eso no suceda, decenas de exservidores públicos del Banxico seguirán viviendo del erario, como Fernando Liceaga Rodríguez, quien fuera director de Administración de 1982 a 1996 y que actualmente sigue cobrando una jubilación mensual de 251 mil 188 pesos. O Guillermo Ortiz Martínez, gobernador de 1998 a 2009, a quien se le pagan 237 mil 971 pesos mensuales.

Así, tan sólo en 2018, cada uno de esos 97 exfuncionarios recibió entre 2 millones 717 mil y 3 millones 400 mil pesos, sufragados con los recursos del pueblo. Uno de esos 97 es el anterior gobernador del Banco (2010-2017), Agustín Carstens Carstens, quien se embolsó 1 millón 415 mil pesos el año pasado, a razón de 117 mil 927 pesos mensuales.

Pero los exfuncionarios no son los únicos que reciben pensiones millonarias: también hay beneficiarios por viudez u orfandad, cuyas percepciones oscilan entre 120 mil y casi 200 mil pesos. En esa condición se encuentran Verónica Ruiz Torres, con 193 mil 156 pesos mensuales; María de la Luz Mujica y Acereto, 147 mil; Paz María José de la Mora García Sainz, 135 mil, y María Benita Gil Solís, 119 mil.

En entrevista con Contralínea, el maestro Gabriel Badillo González señala que, previo a la llegada al poder de López Obrador, muchos servidores del Banco de México se jubilaron de manera anticipada para retirarse con una pensión igual a su sueldo.

El anuncio que hizo el morenista en su campaña electoral respecto de la reducción de sueldos en el servicio púbico causó pánico entre los servidores públicos de más alto nivel, explica el investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM. “No creo que la Ley de Remuneraciones o de Austeridad tengan posibilidades de cambiar esta situación”.

En 1994, año en el que se dio la transición entre Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo, el Banco de México modificó su plan de pensiones y adoptó el sistema de capitalización individual o contribución definida. Los trabajadores contratados antes de dicho año permanecieron con el régimen anterior, razón por la cual hoy existen diferencias de más de 100 mil pesos en las jubilaciones de altos funcionarios.

De acuerdo con el maestro Gabriel Badillo, la normativa estableció que para los servidores que ingresaron a trabajar después de esa reforma ya no existirían prestaciones tan onerosas y, en dado caso, “no habría tanto problema porque serían financiadas por las propias aportaciones de los trabajadores y ya no con recursos públicos”.

El investigador agrega que “las nuevas generaciones de servidores públicos del Banxico no van a recibir estos beneficios. Ahora tienen un nuevo esquema que es financieramente más viable, pero a quienes actualmente reciben estas pensiones no se las pueden quitar. Es casi imposible modificar esta situación porque hay un andamiaje jurídico que no lo permite”.

No obstante, la doctora Berenice Ramírez López, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, opina que el Banxico mantiene, aún después de la reforma de 1994, un régimen de jubilación de privilegio, pues sus servidores tienen mayor certidumbre que el resto de los trabajadores mexicanos afiliados, por ejemplo, a las Afores.

La especialista en políticas públicas agrega que las pensiones de los exgobernadores del Banco son reflejo de la corrupción en el país, porque muchos de estos funcionarios llegaron a esos puestos a través de recomendaciones de conocidos y no por sus propios méritos.

 La doctora en estudios latinoamericanos considera que las políticas de austeridad tienen un objetivo correcto y por eso se encuentran con tanta resistencia. “Incluso el gobierno se ha quedado corto en hacer una evaluación más profunda sobre cómo, ante una economía deprimida, con bajos salarios, el empleo público se transformó en un espacio de desarrollo para sectores de clase media alta que fueron ubicados fundamentalmente por las relaciones políticas que tenían con los directivos”.

Alba Olea

[INVESTIGACIÓN][CAPITALES][D] [SEMANA]

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo