Campaña de desprestigio de Latinus y MCCI, parte del golpe de Estado blando

Nancy Flores y Érika Ramírez - 15 Feb 2022 a las 9:54 pm
FOTO: MOISÉS PABLO/CUARTOSCURO.COM

La campaña de desprestigio en contra del gobierno de López Obrador recientemente lanzada por Latinus –página financiada por familiares de Roberto Madrazo, por farmacéuticas y por operadores de Claudio X González– y MCCI se enmarca en la estrategia de golpe de Estado blando que promueven empresarios y políticos de oposición. Para la doctora Patricia Pozos, es previsible que arrecien los ataques al gobierno desde medios de comunicación, de cara a las elecciones de 2024

Financiada por empresarios y políticos opositores a la cuarta transformación, la estrategia de golpe de Estado blando continúa su marcha. La campaña de desprestigio lanzada por el portal Latinus y la asociación civil Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad –financiada por Kimberly Clark y el gobierno de Estados Unidos– se enmarca en esa búsqueda de debilitar al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En entrevista con Contralínea, la profesora-investigadora Patricia Pozos Rivera observa que el actual contexto en el que se ha evidenciado aún más la confrontación entre los dos proyectos de nación se debe tener en cuenta que los grupos de la derecha, representados por los grupos empresariales, están llevando a cabo una estrategia de golpe de Estado blando. “Es toda una estrategia para no caer en un golpe de Estado fuerte, como el caso de los golpes de Estado militares. Se busca desprestigiar principalmente a los gobiernos democráticos en América Latina”.

La doctora en economía, maestra en estudios políticos y sociales e investigadora del Centro de Análisis de Coyuntura Económica, Política y Social, de la Facultad de Economía de la UNAM, recuerda que este tipo de golpe tiene diferentes fases, en las que se va subiendo de nivel. Según el politólogo estadunidense Gene Sharp, este tipo de golpe de Estado comienza por ablandar a la sociedad a través del malestar y la desesperanza; deslegitimar las acciones gubernamentales por medio de la difusión de mensajes adversos, ofensas y noticias falsas; luego se promueven constantes movilizaciones de protesta; se emplean rumores para generar escenarios de falsa carestía y, con ello, señalar la incompetencia del gobierno e iniciar juicios injustos contra los gobernantes; finalmente viene la fractura institucional, donde los procesos judiciales avanzan, los medios de comunicación los apoyan y los gobiernos finalmente caen.

Al respecto, la investigadora universitaria señala: “tenemos la fase de ablandamiento, la de deslegitimación, la de calentamiento en la calle, la desestabilización, y por último la fractura institucional. En la fase de ablandamiento, lo que se hace es una serie de rumores, noticias falsas, con las que se quiere poner a la sociedad en contra del gobierno”.

Agrega que, actualmente, estos actores empresariales y políticos “ya están avanzando en esta estrategia, y lo que vemos es una etapa de deslegitimación, con todas las noticias que se dan. Lo que se busca es desprestigiar la credibilidad del presidente, y como es un presidente que ha atacado mucho a la corrupción, y como los grupos empresariales tenían muchos beneficios en gobiernos pasados, se hace esta estrategia de desprestigiarlo y presentarlo como si él fuera un presidente corrupto también: ‘no hay cambio, todos son corruptos, y no se puede pensar en un cambio’. Decir que su familia no sigue con los criterios o con todo este discurso que él ha manejado anti-corrupción se trata de deslegitimarlo ante el proceso de revocación del mandato, pero sobre todo para las próximas elecciones de 2024”.

La académica de las facultades de Economía y Ciencias Políticas y Sociales, así como de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, señala que la conferencia matutina presidencial es muy importante, pero no rompe el cerco mediático. Además de que ahora el primer mandatario tiene que ocupar esa tribuna “para desmentir toda esta campaña sucia en su contra”.

Por ello, observa: “es muy importante dar argumentos al decir que no es verdad todo lo que se está diciendo. Mencionar cómo eran antes los negocios que había para las empresas informativas. Pero, considero que una limitante es que estas conferencias no se transmiten en cadena nacional, como sí se transmiten todas estas noticias falsas, y toda la campaña de desprestigio, creo que esa la diferencia”.

La investigadora universitaria critica que los medios de difusión nacional den sólo algunos fragmentos de la conferencia mañanera, generalmente son los que les conviene y están editados, por lo que no se da todo el panorama general.

Respecto de la estrategia del ablandamiento social basado en arrebatar la esperanza a los mexicanos de que se puede tener un gobierno justo, que vea por las mayorías y que ya no siga al servicio de los oligopolios y los intereses trasnacionales, la doctora Pozos Rivera señala que esa es la apuesta de empresarios y políticos de oposición: “dar el mensaje de que no hay otro escenario posible, que no se puede cambiar, que todos los gobiernos son lo mismo, que no hay la posibilidad de encontrar ese otro proyecto de nación por el cual está peleando el presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Al respecto, ahonda que cuando la narrativa mediática sostiene que todos los políticos y los gobiernos son corruptos, entonces no hay posibilidad de cambio. “Desde mi punto de vista se busca eso, porque ya la derecha ha estado en el gobierno: el PRI y el PAN ya estuvieron en el poder y no han visto por el beneficio del pueblo, sino por los beneficios de los grandes capitales. El asunto es [implantar la idea:] ‘sí ha sido un escenario malo, cometimos errores, pero no hay posibilidad de que sea de otra manera. El presidente actual hace un desastre, gobierna por ocurrencias, no tiene pies ni cabeza y tenemos que regresar a lo de antes, porque además todo está hecho un caos’”.

No obstante, la doctora apunta que el proyecto de la cuarta transformación ha avanzado y cambiado muchas cosas en el país que han sido minimizadas por esas campañas de desprestigio que impiden apreciar todos los logros. “Se avanza, pero lo que hace la campaña de desprestigio es borrar todos los avances que ha tenido todo este proyecto de transformación. Por ello tratan de decir que ahora es lo peor y tenemos que regresar al orden de antes. Como ellos están desprestigiados, no tienen credibilidad y el país está enojado con ellos, les queda decir que lo actual es lo peor y lo mejor es regresar a gobiernos priístas y panistas”.

La doctora Pozos Rivera señala que “no podemos permitir que se difunda esa ideología, de desesperanza, de que no hay cambio y que estamos en una situación peor en la que venimos. Lo cual es totalmente falso”.

Añade que a pesar de esas campañas masivas, “no han logrado avanzar en dañar la credibilidad que tiene el presidente, dado que sí ha avanzado y ha generado toda una estrategia de programas sociales muy importantes. Se ha enfocado en estos sectores con los que gobiernos anteriores tenían una gran deuda histórica con toda esta población, [pues] habían enfocado sus estrategias a beneficiar al gran capital. Y como [el primer mandatario] todavía tiene esa base, ese apoyo, están tratando de generar esta campaña de desprestigio que va más a otra población, que tal vez esté más influenciada por todas estas redes sociales y medios informativos”.

La investigadora del CACEPS advierte que los medios de comunicación masiva apoyados por los opositores al actual gobierno escalarán las campañas de desprestigio contra el presidente, e incluso podrían recurrir a otras estrategias para dañar más. “Algo peligroso es que los grandes capitalistas, empresarios, sí pueden afectar de cierta manera la economía. Actualmente tenemos un gran problema de inflación, sabemos también que gran parte de la economía se sostiene por las inversiones, y ése es el poder que tendría que el gran capital de desestabilizar. El presidente ha mencionado que no debemos tener temor a ello, cuando él está anunciando que hay capitales que quieren invertir, empresarios que sí apuestan a todos los proyectos de generación de infraestructura. Pero, estas campañas de desprestigio también pueden recrudecerse, avanzar en tratar de desestabilizar la economía”.

En ese sentido, señala que “iremos notando cómo aumentarán estas campañas, cómo irán subiendo de nivel. También veo que en las mañaneras el presidente también está respondiendo a todas estas campañas. Lo que reitero es que sí se está en contra de un aparato de difusión masiva a nivel nacional, que como sabemos es un negocio, y que todo lo que se difunde ahí busca tener influencia o ser útil para ciertos intereses, privados en este caso. La ciudadanía también sabe que hay intereses detrás de todas estas campañas. Me parece que como no les ha funcionado, por eso subirán de nivel las campañas sucias”.

Por ello sugiere que el gobierno debe aprovechar los canales propios del Estado. “El presidente ha estado en contra de gastar dinero del erario para pagarle a estas grandes empresas por tiempo de trasmisión; ha sido claro con toda su ley de austeridad y no va a haber un dispendio de recursos necesarios para otras cosas en darles difusión ni propaganda política; pero, sí se necesita un espacio informativo en el que la población tenga acceso a toda la información veraz de lo que se está haciendo por parte del Estado”.

—El contexto en el que empieza a arreciar esta campaña de desprestigio es en el de la discusión de la reforma eléctrica. ¿Qué papel juegan en este momento los medios en ocultar la discusión de esta reforma?

—Las campañas de desprestigio se vuelven las noticias más importantes, y es lo que se difunde en redes sociales dejando de lado aspectos que realmente merecen la reflexión, y las discusiones de la población y la reforma eléctrica es un ejemplo. Incluso todo el conflicto que hay en Ucrania, un conflicto muy complejo. Merecería un mayor espacio, ver cuáles son los aspectos centrales de esta reforma, por qué es importante y estratégico para el país que se apruebe. Quisiera resaltar aspectos importantes, como que el gobierno ha insistido en ser autosuficientes, y de proteger los recursos propios del país, porque la reforma que tenemos permite tener una mayor participación de las empresas privadas, en todo el ámbito tan estratégico que es el energético.

“Ahora, lo que se busca es que sea el Estado el que tenga una mayor participación, que tenga el control de los recursos, y que el estado no sea saqueado. Por ejemplo, con todos los recursos como el litio, que es estratégico por el desarrollo de las nuevas tecnologías. Es importante que el estado tenga control y manejo de este recurso, y que no se le dé a las empresas. Me gustaría reflexionarlo porque podría parecer muy retrogrado decir que la inversión privada no es importante; pero, recordemos que el motor que lleva a las empresas es la búsqueda de ganancias, mismas que se privatizan y que pocos serán los que tendrán acceso a esas ganancias. Cuando es el Estado el que lleva la dirección, lo que busca es proteger estos recursos, distribuirlos y que el dinero entre al erario público, que es la base con la que cuenta para tener un presupuesto, y generar todos los programa sociales, la infraestructura, y que en estas condiciones hace mucha falta el dinero para poder llevar a cabo las mejoras en las condiciones de vida en México.”

La doctora agrega que los cuestionamientos de que se fomenta el uso de fuentes energéticas sucias es parte de las mismas narrativas que tratan de imponer visiones falsas de la realidad: “el Estado es el produce más energías limpias, incluso más que las empresas privadas; pero, el discurso es éste: es contaminante, será ineficiente su participación, digamos, uniendo adjetivos que suenan muy mal, para desprestigiar esta reforma que, insisto, será muy importante que se apruebe”.

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