El impacto de los ataques israelíes en Palestina hizo retroceder 77 años el desarrollo humano, principalmente en la Franja de Gaza. Para reconstruir el territorio se necesitan 71 mil 400 millones de dólares en los próximos diez años, señaló un informe conjunto de Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial.
Tan solo los efectos de la campaña genocida de Israel, comenzada el 7 de octubre de 2023, sobre los bienes palestinos se estimaron en 57 mil 900 millones de dólares, divididos en 35 mil 200 millones en daños y 22 mil 700 por pérdidas económicas. Por ello, del monto total, 26 mil 300 millones deberán ser movilizados en los próximos 18 meses para reconstruir la infraestructura devastada y reactivar la economía.
Casi 372 mil viviendas han sido destruidas o dañadas en la Franja por los bombardeos desproporcionados del Ejército israelí; más de la mitad de los hospitales están fuera de servicio; prácticamente todas las escuelas fueron hechas ruinas; y la economía se contrajo 85 por ciento, enumeró Naciones Unidas.
Pero de todos estos problemas, la reconstrucción de los hogares encabeza la lista de necesidades para la población, con unos 16 mil 200 millones de dólares. A este rubro le sigue la reactivación de la agricultura y los sistemas alimentarios con 10 mil 500 millones; la salud, a la que se deberán dirigir 10 mil millones; y el comercio junto con la industria, que necesitarán de 9 mil millones. “Estos sectores representan conjuntamente casi dos tercios de las necesidades totales de reconstrucción”, analizó el documento.
En Gaza más del 60 por ciento de la población perdió su casa, y prácticamente 2 millones de personas se vieron obligadas a desplazarse múltiples ocasiones. Solo el 9.3 por ciento de las y los palestinos conservan sus empleos, de acuerdo con la ONU y el Banco Mundial.
Y, por si fuera poco, es urgente la reanudación de los servicios básicos como el agua, el saneamiento, la higiene y la retirada de escombros, que se calculan en 68 millones de toneladas por la devastación de infraestructura en todos los rubros.
Sin embargo, cubrir estas prioridades significaría apenas tener condiciones de seguridad y humanitarias mínimas, de acuerdo con Naciones Unidas. “La comunidad internacional debe movilizar recursos de manera específica, secuencial y coordinada, y todos los obstáculos al despliegue de la experiencia y los equipos deben levantarse rápidamente”.



















