En el Senado de la República, legisladores de Morena respaldaron la posibilidad de recurrir a la fractura hidráulica (fracking) para la extracción de gas en el país, al asegurar que no se romperá la convicción de defender la soberanía nacional, pues se promoverá una inversión mixta en la materia. Sin embargo, la Alianza Mexicana Contra el Fracking se ha posicionado al respecto, al advertir que la posibilidad de retomar esta técnica podría poner en riesgo la vida, el agua y los ecosistemas, por lo que consideran que es “una decisión política, territorial, climática y de derechos humanos”.
Sobre el tema, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la Cámara de Senadores, Ignacio Mier Velazco, defendió la propuesta que coloca nuevamente en el panorama nacional el uso de esta técnica con el fin de avanzar en materia energética. Con ello, sostuvo que la decisión de evaluar la extracción del gas no convencional “no rompe con los principios ideológicos ni políticos del movimiento”, y que la apuesta por la inversión mixta permitiría desarrollar la “infraestructura necesaria para el crecimiento económico” y “garantizar los programas sociales”.
Ante el debate generado desde distintos frentes –particularmente el ambientalista– que cuestionan el fracking por sus implicaciones ecológicas y sus impactos en el agua, la salud, la alimentación, las comunidades y los ecosistemas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció en días recientes la conformación de un comité técnico-científico para evaluar la extracción de gas no convencional.
En ese contexto, el senador Mier sostuvo que la tecnología ha evolucionado y que los métodos actuales permiten “proteger el medio ambiente, reducir riesgos asociados al metano y evitar el uso indiscriminado de agua”. Por ello, afirmó que lo que se conocía como fracking “ya no tiene la misma denominación”.
De igual manera, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, defendió el uso de esta técnica al considerar que “es necesaria” para la extracción de gas y para que el país “aspire a la autosuficiencia energética”.
“Es necesaria la extracción del gas y que México pudiera aspirar a ser autosuficiente en este recurso energético fundamental para el desarrollo, que además forma parte de los elementos de la transición hacia energías más limpias. Es necesario explorar todas estas alternativas”, indicó Castillo.
La reciente discusión se inscribe en la posibilidad de recurrir al fracking, mediante nuevas tecnologías para la explotación de yacimientos en el país, una opción que también “abre la puerta” a la participación de empresas privadas especializadas, y que ha sido retomada por legisladores afines a la autollamada cuarta transformación, con el argumento de “fortalecer la soberanía energética”.
Y bajo la premisa de reducir la dependencia del gas importado, principalmente de Estados Unidos, el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo ha matizado la postura que en el sexenio anterior se había manifestado en contra de esta técnica. Al respecto, la primera mandataria sostuvo que el cambio de visión responde a la evolución tecnológica en el sector energético. “El fracking tradicional […] tiene impactos ambientales muy graves, pero hay nuevas técnicas, nuevas tecnologías” que podrían permitir un aprovechamiento más responsable de estos recursos.
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