El fiscal general de justicia de Chihuahua, César Gustavo Jáuregui Moreno, presentó su renuncia a la gobernadora Maru Campos, para que procedan las investigaciones respecto de la participación en operaciones en campo de dos agentes de la CIA, lo que viola la Constitución y la soberanía nacional.
En un breve mensaje a medios, el funcionario local admitió su responsabilidad en lo que calificó como “omisiones”, pero que podrían implicar graves delitos contra la seguridad nacional.
“Es mi deber reconocer que respecto a los hechos que han trascendido en torno a la presencia de personas extranjeras [los agentes de la CIA], que se identificaron como presuntos funcionarios extranjeros, la información con la que contamos inicialmente y que compartí con la opinión pública era inconsistente y ameritaba una investigación para conocer en detalle su participación.
“Con base en el curso de las investigaciones internas realizadas hasta ahora, resulta procedente señalar que hubo omisiones, tanto en la información como en la gestión institucional respecto de los puntos de contacto con dichas personas. Esta omisión vulneró los mecanismos de control y comunicación que, como titular de la Fiscalía General del Estado [de Chihuahua], tenía la obligación de asegurar en su funcionamiento eficaz. Reconozco esta responsabilidad política en el ámbito del liderazgo institucional y la necesidad de corregirla”, expuso Jáuregui, durante la lectura de la carta de renuncia que presentó a la gobernadora.
No obstante, insistió en que el personal de la Fiscalía estatal se condujo “con un enorme compromiso y muchas veces arriesgando nuestra seguridad; compromiso que exige, además de valor y convicción, el estricto respeto a la legalidad y a la soberanía, y a los protocolos de colaboración internacional. En ese equilibrio se fundan las decisiones que hemos tomado y las facultades que debemos ejercer para garantizar la seguridad y la justicia”.
En referencia a la muerte de los agentes de la CIA y el posterior escándalo, el ahora exfiscal señaló que, “desafortunadamente, estos hechos han eclipsado un logro de la mayor relevancia: la destrucción de uno de los laboratorios de drogas más grandes en la historia de nuestro país; una acción que representa un golpe mayor a las capacidades del crimen en organizado”.
Sin embargo –agregó Jáuregui– “la exigencia de resultados en la lucha contra el crimen en organizado no puede ni debe justificar actuaciones que no guarden estricto apego a la ley. Por congruencia con mi proyecto y mis convicciones, entiendo que la medida más adecuada para corregir esta situación es poner a disposición mi cargo, para permitir que las investigaciones se desarrollen con la autonomía, prontitud y exhaustividad, y para restablecer la confianza pública. Lo más importante es evitar que este caso afecte el esfuerzo institucional y de coordinación que se ha venido desplegando durante estos años en Chihuahua, para atender la mayor de las exigencias de los chihuahuenses: cerrar el paso a los enemigos de la paz y la estabilidad de nuestro estado”.
Asimismo, dijo que confía en que la decisión de dimitir contribuya a “reforzar la disciplina institucional, a mejorar los controles internos y preservar la integridad de las operaciones legítimas en la lucha contra la delincuencia organizada. Agradezco la oportunidad de haber servido a las y los chihuahuenses”.



















