SAT busca impedir a empresas uso de sistemas extraeconómicos: Rojas Silva

Redacción - 20 Jul 2022 a las 7:00 pm
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Garantizar un flujo constante de recursos públicos para grandes proyectos de infraestructura y para la seguridad social de las personas más vulnerables es ahora el principal objetivo de la recaudación fiscal. Por ello, México avanza a un entorno de bienestar integral, considera el doctor en economía Rojas Silva. Agrega que con ello se abandona el esquema de justificación del saqueo que reinó en el neoliberalismo, y el SAT busca impedir a empresas y grandes contribuyentes que basen sus ganancias extraordinarias en sistemas extraeconómicos y especulación financiera

En el actual gobierno, México avanza a un entorno de bienestar integral: se ha pasado de un SAT [Servicio de Administración Tributaria] que extraía a la base cautiva, perdonaba a los grandes contribuyentes –y los encubría en un sistema de ganancias extraordinarias que significó toda esta injusticia tan profunda relacionada con los impuestos–, a la contribución que se transfiere y se puede palpar en el mejoramiento de la infraestructura y los programas sociales a favor de los más necesitados, explica a Contralínea Óscar David Rojas Silva, doctor en crítica de la economía política.

El también director del Centro de Estudios del Capitalismo Contemporáneo indica que ahora se busca generar que todo el esfuerzo de la recaudación se transmita y genere un cambio cualitativo, estructural, para que el país pueda tener la magnitud de recursos públicos suficientes para sus grandes proyectos y también para garantizar la seguridad social a la población más necesitada.

El objetivo, detalla, es seguir estableciendo los actuales apoyos que ya existen e incluso profundizarlos, por lo que se elevaron a rango constitucional. El doctor en economía refiere que también se busca que, con la recaudación, existan todas las condiciones para que el sector público tenga el control en materia de salud, “pues después de la pandemia queda claro que no puede ser un negocio”. Y observa que, en un contexto de crisis, esto se ha logrado sin deuda.

Respecto del hecho de que la recaudación fiscal no disminuyó en la crisis económica mundial que originó la Covid-19, explica que esto se debe a que se están haciendo transformaciones cualitativas importantes donde los grandes contribuyentes ya no pueden eludir sus obligaciones tan fácilmente, “y por eso se debe celebrar este cambio estructural en nuestra base fiscal”.

El doctor y comunicador especializado en pensamiento crítico en Radio del Azufre y Academia del Azufre expone que “en la medida en que alcanzamos la justicia fiscal con un esquema progresivo, quien gana más paga más, sin excepciones”.

El economista Rojas Silva considera que en la medida en que haya más acceso a crédito habrá una secuencia de los procesos económicos que permitan mayor movilidad social, y por supuesto, perspectivas de una mejora en la calidad de vida de todos.

—Durante mucho tiempo se dijo que se tenía que tratar de manera deferente a los grandes empresarios, porque eran los que sostenían la economía del país y apretarlos en la parte fiscal los ahuyentaría, ¿esto tiene algún asidero real?, ¿estas empresas ahora que se les cobra impuestos se van a ir?

—La verdad es que no. Siempre fue una amenaza, esto que tradicionalmente se conoce como ‘amenazar con el petate del muerto’. Todo estaba inscrito en el discurso neoliberal de que ‘si a los de arriba del iba bien, gotearía a los de abajo’. Eso nunca fue así, lo que hacían era generar ganancias extraordinarias. Es normal que una empresa tenga un nivel de ganancias; pero, ganancias extraordinarias quiere decir que se hace algo más: se usan sistemas extraeconómicos, en este caso el uso del Estado, de la Hacienda de un país, para establecer mayores ganancias, y además ganancias que eventualmente se meten a la especulación financiera que en la próxima crisis se disuelve. Es una violencia de destrucción del valor.

El doctor Rojas Silva indica que actualmente esas empresas que ya pagan impuestos “siguen teniendo tasas de ganancia importantes, sólo que ahora bajo esta nueva política de piso parejo. Esta es una nueva noción de que ya no es que les vaya bien a los de arriba para que gotee hacia abajo, sino que la sustancia de la 4T es primero los pobres o, económicamente, primero el trabajo”.

El académico señala que en el neoliberalismo hubo todo un sistema de justificación para el saqueo, pero ahora los grandes contribuyentes tienen que hacer su parte.

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—Estos grandes contribuyentes son grupos con mucho poder que siempre se han opuesto al ahora presidente Andrés Manuel López Obrador. ¿Cómo observa estas presiones de esos grupos de poder para contener esta nueva política en materia tributaria?

—La oposición real de la 4T viene de todos aquellos que se beneficiaron sistemáticamente de estos actos de corrupción, por lo que trabajaron en todas las vías. Ahora lo vemos con el uso de jueces para frenar también elementos de desarrollo como el Tren Maya. Del promedio de los países de la OCDE y de América Latina, México siempre ha estado debajo del porcentaje del PIB en materia de recaudación, porque eso fue inducido por ese sistema de extracción, un sistema donde esta élite se dedicó a extraer de donde fuera posible. Por ello debe haber consecuencias penales y administrativas para quienes incurran en evasión y elusión, pues muchas de esas empresas usaban el sistema de paraísos fiscales, sacaban las ganancias y se las llevaban.

El investigador indica que además de la evasión y la elusión, existe la exclusión, porque en última instancia significa exclusión del desarrollo, de la contribución al desarrollo global por intereses particulares. Ello, derivado de que “venimos de una Hacienda neoliberal corrupta, pero vamos a un nuevo entorno de eficiencia, cobranza y fiscalización, con la visión y vocación social que es importante”.

—¿Qué se debe hacer para que esto se convierta en un asunto permanente, independiente de quién ocupe la titularidad del Poder Ejecutivo?

—En primer lugar, esto es una regularización, es decir, lo que se debe [al fisco] se paga, pero el asunto es que significa también, en segundo paso, una normalización del nuevo nivel. Ya hubo una modificación del artículo 28 constitucional donde ya no se pueden hacer ocdecondonaciones fiscales. Es un primer candado importante que tenemos de frente hacia los sexenios que vengan.

También el efecto de comunicación de ver cuáles son las diferencias, para que quede claro qué es lo que se ha alcanzado y no se pueda renunciar a ello. De aquí para adelante sabremos identificar alguna discursiva de condonación, de arreglos, de cualquier tipo de argucia para ocultar la extracción fiscal. Y ya va a ser más difícil que lo hagan.

El doctor Rojas Silva destaca que la recuperación por casi 1 billón de pesos es el equivalente a una reforma fiscal. Y considera que por ahora es importante cerrar toda esta brecha sin aplicar nuevos impuestos, con la misma estructura tributaria pero calibrándola correctamente, pues eso ha dado el resultado de una reforma fiscal.

“Los cambios fiscales tienen sus cambios políticos serios. Y mientras haya más apoyo, consciencia y claridad de la población de que la vía de reconstitución fiscal es la base para el desarrollo y bienestar común, nos podremos atrever a poner otros elementos, por ejemplo, impuestos a la propiedad. Hay un rango que pudiéramos plantear para ir generando de cara al futuro otro tipo de restructuraciones fiscales que puedan ir profundizando estos niveles”.

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Reitera que “México, en términos generales, ha llegado a 17.9 por ciento de recaudación con respecto al PIB, cuando el promedio de la OCDE es de 33 por ciento, y el de América Latina es de 21.9, por lo que seguimos muy por debajo. Creo que este efecto de narrativa política y entendimiento económico nos ayudará para ir más allá”.

—Estos cambios no siempre van acompañados por el sistema de justicia, ¿qué debería de pasar para que todo el sistema funcione?

—El sector judicial es verdaderamente un lugar de densidad de corrupción. Dentro de la estructura constitucional de la visión neoliberal, el uso del Poder Judicial es por lo regular el que termina fallando a favor de empresas, por encima de todos los criterios sociales que pueden ocurrir en el Legislativo y el Ejecutivo. Por eso se debe continuar la lucha anticorrupción en el Poder Judicial, porque no puede ser posible que una gran empresa con acceso a bufetes y todos estos mecanismos de corrupción de alto nivel puedan permitirse seguir esquilmando a la población.

Por ello, considera fundamental que se ponga al centro esta necesidad de terminar de superar este modelo neoliberal del uso sistemático del Poder Judicial para efectos de extracción económica. “Creo que el mismo entorno lo irá haciendo; siempre habrá resistencias, pero ya vemos todos estos ejemplos donde el entorno mismo te lleva hacia allá. También es importante que no tengan la misma oferta de antes, porque los servidores del neoliberalismo terminaban ofreciendo estos lobbys y venta de información de servicios”.

El economista explica que se trata de una contribución colectiva, porque la riqueza se produce colectivamente, y quien no lo quiera hacer está faltando no sólo a un deber administrativo sino a un deber cívico; e incluso a un deber histórico por el contexto internacional, y los cambios estructurales.

Respecto de la justicia en la recaudación de impuestos, indica que lo que más ha lastimado socialmente al país es la movilidad cero. Por ello, el economista observa la importancia de que se logre superar la corrupción y haya piso parejo: así, lo que te toque dar sea de acuerdo a tu peso. Esta es una visión progresiva de los impuestos, pero también lo que te toque de devolución por efecto de estas políticas diferenciadas, que eso permita mantener tu salud en tus procesos de establecimiento dentro de esa cadena de producción.

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