Al recordar que los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT) –aliados de Morena en el Congreso de la Unión– firmaron un acuerdo en el que se estableció que acompañarían las propuestas de la cuarta transformación, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó: “nadie está vacunado contra una traición o frente a alguien que decida que no vota contigo, aunque no se catalogue como traición, nadie”.
El mensaje de la primera mandataria se dio luego de que la iniciativa de reforma electoral que envió a la Cámara de Diputados no alcanzara la mayoría calificada para su aprobación por el rechazo de legisladores del PVEM y el PT. En este contexto,recordó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador tampoco estuvo exento de vivir traiciones,“vean cuántas veces lo traicionaron”, aunque evitó emitir un calificativo a la posición manifestada por los diputados.
Sin embargo, sostuvo que en política es válido que existan desacuerdos, aunque consideró fundamental que de cara a las próximas elecciones de 2027 y 2030, quienes aspiren a representar al movimiento cuenten con una trayectoria y convicciones claras, evaluación que deberá realizar Morena. “Se vale no estar de acuerdo. Yo creo que lo más importante es que, cuando se seleccione a los candidatos y candidatas, que será por encuesta por parte del movimiento, que también haya una historia y una convicción, que eso es muy importante”.
La titular del Ejecutivo federal señaló que en la política, como en la vida, no existen certezas absolutas sobre el comportamiento de las personas, pero subrayó que lo que sí se puede garantizar es la congruencia con los propios principios, “tú no puedes garantizar que todo ocurra hacia adelante [como se espera], lo que puedes garantizar es tu comportamiento y tus principios, y como presidenta más, pero si no fuera presidenta también; porque al final en la vida ¿qué es lo que se evalúa? La consecuencia con lo que piensas”.
Añadió que el movimiento que representa no se basa en intereses materiales, sino en valores y convicciones que orientan su actuar en el espacio público. En ese sentido, sostuvo que la política implica mantener una coherencia entre lo que se piensa y lo que se hace, especialmente cuando se trata de compromisos con la ciudadanía.
Reiteró que el movimiento debe mantenerse firme en la defensa de los principios que considera fundamentales. Como ejemplo histórico, mencionó la decisión de Benito Juárez de promulgar las Leyes de Reforma en medio de la guerra, lo que, en su opinión, demuestra la importancia de no retroceder cuando se trata de convicciones.
“No me estoy comparando con Juárez ni mucho menos […] sino [que resalto] el legado que te deja para cualquier circunstancia: no te eches para atrás, defiende tus principios; claro, la política es principios y eficacia como decía López Obrador, pero cuando consideras que hay principios, hay principios, y eso se queda”.
Finalmente, la presidenta Sheinbaum Pardo explicó que la decisión de mantener la propuesta de reforma electoral, aun sin contar con el apoyo necesario para su aprobación, respondió al compromiso con las convicciones del movimiento pues “si uno cambia de opinión, tiene que explicar por qué”. Por ello, reiteró que el Plan B “tiene que ver con el mismo principio: acabar con privilegios que todavía permanecen en muchos lugares”.



















