La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el rector Leonardo Lomelí Vanegas reconocieron las fallas que pudieron haberse cometido durante el concurso de selección a distancia para el ingreso a licenciatura, luego de que una Comisión Técnica de Personas Expertas hiciera una revisión en el diseño operación y resultados del examen.
Durante la presentación del informe final de la Comisión Técnica se dio a conocer que el análisis identificó falta de planeación y coordinación, así como omisiones y vacíos operativos de validación, elementos que se reflejaron en los resultados considerados atípicos del examen de ingreso aplicado en línea.
La revisión duró casi seis semanas, entre el 27 de julio y el 31 de agosto, periodo en el que la comisión efectuó nueve reuniones plenarias, conformó grupos de trabajo, entrevistó a funcionarios universitarios y a la empresa encargada de la plataforma, además de analizar información técnica y estadística relacionada con el proceso.
Entre los hallazgos, la comisión encontró modificaciones en las distribuciones de aciertos respecto de años anteriores. De las 15 unidades, programas y planteles estudiados, nueve presentaron algún nivel de cambio respecto de 2024 y 12 frente al promedio histórico de 2021 a 2024.
Además, los resultados superiores a 90 aciertos aumentaron respecto de las referencias utilizadas: pasaron de 5.1 por ciento en 2024 y 3.7 por ciento en el promedio histórico, de acuerdo con el informe presentado. La comisión calificó este comportamiento como una atipicidad relativa, más marcada.
Sin embargo, el grupo de especialistas estableció límites a sus conclusiones. Señaló que el análisis estadístico no permite determinar cómo obtuvo cada persona su resultado ni probar conductas individuales. Tampoco fue posible establecer un mecanismo causal único.
La comisión consideró que la crisis fue multicausal y que entre las hipótesis posibles se encuentran conductas indebidas de algunos aspirantes, problemas en el diseño del procedimiento, cambios legítimos en la preparación de la población examinada y una mayor familiaridad con herramientas digitales, entre otras combinaciones.
Uno de los principales señalamientos se relaciona con la propia concepción del examen remoto. La comisión determinó que el diseño utilizado para la evaluación en línea retomó prácticas del examen presencial e impreso, pero que la construcción y distribución de sus versiones resultó inadecuada para una evaluación remota.
La comisión explicó que, aunque el navegador podía limitar determinadas actividades en el equipo utilizado por el aspirante, no podía controlar el entorno físico, la posible asistencia de terceros, la consulta de materiales, el uso de otros dispositivos, determinados entornos virtualizados, apoyos de audio o una eventual coordinación previa entre usuarios.
Ante estos hallazgos, la comisión recomendó no utilizar nuevamente un examen remoto en línea hasta contar con un modelo operativo, robusto y seguro.
Mientras no se cumplan esas condiciones, consideró que la modalidad presencial con dispositivos electrónicos es la que actualmente ofrece mejores condiciones de seguridad, siempre a partir de un análisis de riesgo, costo y beneficio.
En tanto no existan las condiciones necesarias para garantizar la aplicación del examen en línea, los exámenes de ingreso serán presenciales, confirmó el rector Lomelí.
Al presentar su mensaje, Lomelí afirmó que la Universidad y su rectoría “reconocen y asumen las fallas y los errores” que pudieron haberse cometido en el concurso de selección a distancia para licenciatura.
La comisión, por su parte, propuso crear una arquitectura de gobernanza con una instancia responsable del proceso integral de ingreso y un comité técnico permanente. La instancia tendría bajo su responsabilidad el diseño, construcción, calificación, operación y entrega de resultados.
Lomelí aseguró que las investigaciones iniciadas para deslindar responsabilidades continuarán hasta su conclusión, en el marco del compromiso de la Universidad con la transparencia y la legalidad.
El rector sostuvo además que la UNAM debe ser autocrítica y conducir sus procesos de ingreso con seriedad y honestidad, así como reconocer los problemas y buscar soluciones inmediatas y transparentes ante la sociedad.



















