La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) exhortó a las tres autoridades de los tres órdenes de gobierno a fortalecer las políticas públicas para prevenir el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado, así como ampliar las oportunidades educativas, deportivas, culturales y laborales para quienes se encuentran en contexto de riesgo.
El llamado ocurre luego del deceso de un adolescente de 15 años, presuntamente vinculado con una organización criminal en Michoacán, hecho que, de acuerdo con el organismo, evidencia una problemática que afecta a menores de edad en distintas regiones del país.
En su pronunciamiento DGDDH 017/2026, la CNDH señaló que el reclutamiento, utilización y explotación de niñas, niños y adolescentes por grupos de delincuencia organizada no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de seguridad pública, sino también como una vulneración de los derechos humanos de las infancias y adolescencias.
El organismo indicó que los menores pueden ser captados para realizar actividades que van desde la vigilancia y el traslado de mensajes o mercancías ilícitas, hasta su participación directa en actividades armadas.
Ante ello, consideró necesario reforzar los mecanismos de protección y restitución de derechos para las víctimas, mejorar la atención psicosocial de niñas, niños y adolescentes expuestos a la violencia y consolidar estrategias de desarrollo comunitario que atiendan las causas estructurales del problema.
La CNDH advirtió que el reclutamiento de menores por organizaciones criminales no ocurre de manera aislada ni responde únicamente a decisiones individuales. Entre las condiciones que pueden facilitar la captación identificó la pobreza, migración, falta de acceso a educación de calidad, deserción escolar, violencia intrafamiliar, precariedad económica, ausencia de espacios comunitarios seguros, desplazamiento forzado y limitada presencia institucional.
En comunidades afectadas por la violencia y entre poblaciones migrantes, agregó, las organizaciones criminales pueden aprovechar las carencias materiales y la falta de oportunidades para ofrecer ingresos económicos, reconocimiento social, sentido de pertenencia o expectativas de movilidad social.
Cuando una niña, niño o adolescente encuentra mayores oportunidades dentro de una estructura criminal que en las instituciones del estado, existe una señal de alerta sobre las políticas destinadas a proteger a este sector de la población, consideró el organismo.
La CNDH recordó que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) han advertido sobre la gravedad de la desaparición y el reclutamiento de infancias y adolescencias en México.
Para finalizar, la CNDH subrayó que detrás de cada caso existe una persona menor de edad cuyos derechos deben ser protegidos, por lo que llamó a no normalizar la incorporación de las infancias a dinámicas de violencia criminal.
Informó que, mediante el Programa de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y el Programa de Asuntos de las Personas Jóvenes y Mayores, desarrolla actividades de capacitación, difusión y promoción de los derechos humanos para prevenir afectaciones a la integridad y dignidad de estos grupos.
Reiteró su llamado a las autoridades para fortalecer las acciones de prevención, protección y restitución de derechos, así como las políticas destinadas a atender las condiciones sociales que permiten la captación de menores por organizaciones criminales.



















