Banca que rige nuestras vidas

Banca que rige nuestras vidas

Carlos Miguélez Monroy*/Centro de Colaboraciones Solidarias

Un desempleado gana su demanda contra el Servicio Público de Empleo Estatal para reclamar el cobro de su prestación en efectivo en lugar de “por ingreso” en una cuenta de banco. En un principio, el Tribunal desestima la petición, pero el demandante recurre con el argumento de que no quiere tener relación alguna con los bancos por coherencia con su ideología anticapitalista. El Tribunal no sólo acepta el recurso, sino que además le da la razón y obliga al Estado a pagarle con billetes y monedas. Parece la trama de una película de ciencia ficción, pero ocurrió hace unos meses en España.

En todo el mundo, cada vez menos trabajadores recogen unos sobres amarillos que contienen sus sueldos o hacen fila para pagar la luz, el agua, el gas, el teléfono y otros gastos corrientes que descuentan de forma automática de sus cuentas bancarias.

Hay quienes empiezan a cuestionar si a los ciudadanos les compensa el precio que pagan en nombre de la comodidad. Porque además de estas parcelas de poder económico en la vida diaria, los bancos se han convertido en inmobiliarias, en aseguradoras, en prestadoras de servicios y en las financiadoras de grandes empresas. ¿Qué sería de la Formula 1 sin el Banco Santander; de la Liga Española de Futbol Profesional sin el BBVA, o de la liga inglesa sin Barclays? También se ha cuestionado la relación entre la banca y los partidos políticos, al extremo de decir que los gobernantes no se atreven a hacer reformas que limiten el poder de la banca por los favores que le deben los partidos de los que forman parte.

Los bancos abrían la puerta de la felicidad que promete nuestro modelo de consumo: los gestores ofrecían, además de la hipoteca de la casa, préstamos para remodelarla, para comprar muebles y hasta para el auto. En muchos casos conocían la insolvencia de muchos solicitantes, pero el objetivo en época de excesos consistía en endeudar a la gente para mantener el flujo del dinero. Hasta que todo se derrumbó.

Uno de los focos de indignación contra los bancos privados y las cajas de ahorro radica en los rescates con dinero público para tapar sus agujeros tras gastar millones en proyectos inmobiliarios, aseguradoras e “inversiones” de alto riesgo.

Desde que la crisis estalló, con la caída de Lehman Brothers en Estados Unidos, directivos de bancos de distintos países han evitado responsabilidades civiles y penales. Para añadir escarnio al agravio, los blindajes de sus contratos han permitido que cobren indemnizaciones millonarias tras dejar sus cargos por escándalo. Sin embargo, parece que algo cambia.

Casi 200 directivos y empresarios vinculados a cajas de ahorros rescatadas en España permanecen imputados por delitos como evasión fiscal y administración desleal. Estas cajas las controlan los partidos mayoritarios en diferentes gobiernos regionales, que abrían y cerraban el grifo del financiamiento según preferencias ideológicas y de partido. A muchos de esos banqueros se les acusa de aprobar prejubilaciones multimillonarias para ellos mismos y de enriquecerse de forma ilícita.

La estafa de las preferentes deja al desnudo la falta de pudor de algunos de estos directivos. Presionaban a sus empleados para vender a ahorradores comunes y jubilados productos financieros diseñados para inversionistas arriesgados. El escándalo se destapó cuando, por la crisis, muchos intentaron sacar sus ahorros. Sus bancos les dijeron que, según lo que habían firmado, no podían disponer de ese dinero hasta dentro de algunos años. “Los contratos están hechos para cumplirse”, argumentan, aunque ignoren que, de probarse dolo o mala fe, todo contrato es nulo de derecho. En el caso de las preferentes, muchos gestores aprovecharon relaciones de confianza con personas mayores para engatusarlos. Algunos de los firmantes no sabían leer o escribir.

Cientos de miles de personas se han quedado sin esos ahorros por la quiebra de cajas de ahorro mal gestionadas.

Una pequeña proporción de los afectados ha recuperado su dinero. Las manifestaciones a favor de su causa no logran aún juntar más que decenas de miles de personas. Si todos se juntaran y además los apoyaran padres, hermanos, hijos y nietos que dependen más que nunca de esos pequeños patrimonios, quizá algunos políticos empezarían a escuchar, por mucho que quieran criminalizar la protesta con nuevas leyes.

*Periodista, coordinador del Centro de Colaboraciones Solidarias

  

Contralínea 365 / 16 – 22 de diciembre de 2013

 

 

Artículo

La prosperidad compartida y la clase trabajadora mexicana

Economía de clase: Frente a la ambigüedad del modelo neoliberal que clasifica a la sociedad por niveles de ingreso (clase alta, media y baja), la nueva economía política mexicana retoma el análisis de las relaciones de propiedad y el lugar en el sistema productivo. Al definir las clases sociales como grupos antagónicos determinados por su relación con los medios de producción, se busca empoderar intelectualmente a la clase trabajadora para insertarse en la toma de decisiones hacia una prosperidad compartida y superar la “moral universal” impuesta por el capital.

Saber más »
Destacada

Semarnat retira denuncia penal contra Grupo México por Río Sonora

A inicios de 2026, la Secretaría de Medio Ambiente federal retiró la denuncia penal contra el Grupo México por su presunta responsabilidad en el “peor desastre ambiental de la historia de la minería metálica en México”: el derrame tóxico de 40 mil metros de sulfato de cobre acidulado en el Río Sonora, ocurrido el 6 de agosto de 2014. Esto forma parte de los acuerdos a los que llegaron los secretarios Rosa Icela Rodríguez –de Gobernación– y Édgar Amador –de Hacienda– con la empresa de Germán Larrea –en la que también participa BlackRock–. Sólo así, Grupo México aceptó los términos del Plan de Justicia, que incluyen aportar un presupuesto de 1 mil 500 millones de pesos para remediar la zona y atender la salud de los afectados, así como terminar con la huelga en la mina de Cananea

Saber más »
Análisis

Litio, en el centro de la disputa global por el control de las cadenas de valor

Soberanía tecnológica: México enfrenta el desafío de transformar la nacionalización del litio en una palanca de desarrollo real. En medio de un arbitraje internacional con Ganfeng Lithium y la presión de EE. UU. por minerales críticos, la clave de la emancipación no reside en el aislamiento ni en la entrega, sino en la construcción de un “traje espacial”: autonomía tecnológica para procesar arcillas, formación de talento y esquemas de asociación donde el Estado retenga la rectoría y el valor agregado.

Saber más »
Artículo

Justicia económica para las y los trabajadores mexicanos

Justicia laboral en transición: La academia analiza el viraje del modelo mexicano, de la precarización neoliberal (1982-2018) hacia el Nuevo Modelo de Justicia Laboral iniciado en 2019. Con hitos como la prohibición del outsourcing, el aumento real del salario en un 116% y la regulación del reparto de utilidades, la “Cuarta Transformación” busca en 2026 consolidar la justicia económica mediante la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

Saber más »
Análisis

México y Cuba, hermandad más allá del bloqueo

Resistencia y soberanía energética: Cuba pierde diariamente más de 20.7 millones de dólares debido a un bloqueo que suma un costo histórico de 170 mil millones de dólares. En 2026, México reafirma su apoyo humanitario ante las nuevas amenazas de aranceles de EE. UU. a proveedores de crudo. Con una historia de cooperación que incluye la modernización de refinerías y asistencia técnica de Pemex, el Gobierno de México busca mecanismos para mantener el suministro de petróleo y medicinas sin comprometer la estabilidad comercial nacional.

Saber más »
Destacada

Comunidades indígenas en CDMX, testimonio de discriminación y segregación

Entre el folclore y la exclusión: comunidades indígenas protestan en el Zócalo de la CDMX contra el retiro de comerciantes y la gentrificación acelerada por el Mundial 2026. Mientras el gobierno local promueve la identidad nacional con arte público, artesanas triquis como Regina Ramírez denuncian que las políticas de “embellecimiento” urbano las condenan a la periferia y la precariedad.

Saber más »