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Aprueban jornada laboral de 40 horas; finaliza trámite legislativo

Aprueban jornada laboral de 40 horas; finaliza trámite legislativo

FOTO: MARIO JASSO | CUARTOSCURO

Con el respaldo de todos los grupos parlamentarios, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó el proyecto que reducirá la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, de manera gradual y hasta el 2030, sin afectar el salario de las y los trabajadores. Al mismo tiempo, la reforma incrementará de nueve a 12 horas semanales el límite de horas extraordinarias permitidas, las cuales deberán ser pagadas al doble.

Así, sin modificaciones, las y los diputados avalaron la minuta enviada por el Senado de la República, que modifica la Ley Federal del Trabajo en materia de reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. El dictamen establece que, por cada seis días laborados, deberá otorgarse al menos un día de descanso. Lo anterior, pese a que diversas organizaciones, como el Frente Yo por las 40 Horas, habían insistido en la necesidad de garantizar dos días de descanso por semana, en lugar de uno, como parte de una reforma laboral más amplia.

Ahora, la minuta, derivada de la iniciativa planteada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que busca mejorar las condiciones de los trabajadores, se remitió al Ejecutivo federal para sus efectos constitucionales y, con ello, dejar sentadas las bases de los cambios al ecosistema laboral, con el propósito de generar mayor bienestar, garantizar los derechos de las personas trabajadoras y, al mismo tiempo, proteger la productividad de las empresas mexicanas.

De acuerdo con el fundamento del dictamen, el presidente de la Comisión de Trabajo, Pedro Miguel Haces, señaló la iniciativa como “histórica”, pues, dijo, surgió de un proceso de diálogo muy amplio entre trabajadores, empleadores y diversas figuras legislativas para mejorar la productividad y el descanso.

Entre los datos que expuso el legislador y el líder sindical, destacó que México registra el mayor número de horas trabajadas entre varios países; y, al mismo tiempo, presenta uno de los niveles más bajos de productividad por hora. Incluso, señaló que en el país se laboran 2 mil 207 horas al año por persona, con apenas 25 dólares de Producto Interno Bruto por hora, lo que “evidencia una ineficiencia estructural del modelo que tenemos actualmente”.

“La reducción de la jornada no solo es un hecho aislado, es parte de una política de dignificación del trabajo, y todo esto se suma a lo que se relaciona de manera directa con la reducción histórica de la pobreza”, expuso Haces, al señalar los ejes de la reforma como el reconocimiento del derecho de descanso como una condición mínima de salud física, salud mental y convivencia familiar. Además, expuso que la reforma adopta una implementación gradual y responsable, “no se impone un cambio abrupto, se construye una transición ordenada que iniciará en el 2027 con 46 horas y terminará en el 2030 con 40 horas semanales”.

Otro de los ejes, señaló Haces, es que la iniciativa incorpora flexibilidad, pues se mantiene la definición tradicional de “jornada”, pero añade que podrá considerarse como un acuerdo entre personas empleadoras y trabajadoras. “Este es un punto políticamente importante, ya que no estamos imponiendo rigidez, estamos dando marco legal a una reorganización razonable del tiempo del trabajo”.

Sin embargo, para varios diputados como Patricia Mercado Castro, del grupo de Movimiento Ciudadano, la iniciativa aún deja pendientes algunas demandas centrales de la sociedad civil. Entre ellas, el establecer dos días de descanso semanales para las y los trabajadores, por lo que sigue sin atender la llamada “pobreza de tiempo”, que afecta con mayor intensidad a las personas de bajos ingresos y, particularmente, a las mujeres.

“La iniciativa sigue sin atender la llamada ‘pobreza de tiempo’, que afecta con mayor intensidad a las personas de menores ingresos y, particularmente, a las mujeres. Las mujeres tienen menos tiempo para el descanso y el ocio, para lo que llamamos el autocuidado, porque están ocupadas en el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Por esa razón, necesitamos que al mismo tiempo se desarrollen políticas de cuidado, de inserción de las mujeres al empleo formal y, muy importante, que mujeres y hombres cuenten con dos días de descanso”.

A pesar de las críticas, la iniciativa se aprobó y se envió al Poder Ejecutivo para su publicación. Por ello, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, a cargo de Marath Bolaños, expedirá las disposiciones de carácter general que determinen el ámbito de aplicación y excepción a la obligación. Y, posteriormente, será esta instancia la que instrumentará los mecanismos que correspondan para recopilar, procesar y evaluar datos relacionados con la implementación de la reducción de la jornada laboral.