Más de 80 mil migrantes han muerto o desaparecido mientras se desplazaban hacia un destino diferente al de su origen desde 2014, cuando comenzó el Proyecto de Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); aunque “es casi seguro que la cifra real es mayor”, reportó el propio organismo global.
Del total de las víctimas, 3 mil 371 eran hombres, 683 mujeres y 368 infantes. Además, la violencia representó al menos el 8 por ciento de las muertes de personas migrantes a nivel mundial desde 2022. Y, con base en un análisis de la organización, ha habido al menos 342 mil 488 personas “que son familiares de migrantes fallecidos o desaparecidos en todo el mundo”, principalmente en África, seguido de Asia y América.
“Por detrás de estos números hay personas que emprenden peligrosas travesías y familias que esperan noticias que tal vez nunca llegarán. Los datos son cruciales para poder comprender estas rutas y diseñar intervenciones que puedan reducir los peligros, salvar vidas y promover vías de migración más seguras”, señaló la directora general de la OIM, Amy Pope.
Tan solo en 2025 se documentaron casi 7 mil 900 muertes o desapariciones en rutas migratorias alrededor del mundo, lo que representó una disminución respecto a los 9 mil 200 casos de 2024, el año con el registro de este tipo más alto. Esta disminución ocurre tanto por la reducción de gente que busca migrar en el continente americano como por el decrecimiento de recursos dirigidos a documentar este fenómeno, detalló la OIM.
En América, las muertes durante la migración disminuyeron de 1 mil 272 en 2024 a 408 en 2025. La organización internacional explicó que la baja se dio por menos personas que buscaron desplazarse “por rutas irregulares y de alto riesgo”; pero también influyó el retraso de los gobiernos para notificar los datos.
Por ejemplo, en la frontera norte de México, y sur de Estados Unidos, no hubo información de muertes a finales de año, por lo que en 2025 se registraron 160 muertes, en comparación con las 561 de 2024; no obstante, los cruces irregulares sí mostraron una reducción de casi el 90 por ciento de acuerdo con datos estadunidenses.
Sin embargo, la reducción de casi 10 veces de los cruces no se trasladó a la mortalidad, lo que sugiere que quienes pasaron por esa zona “pudieron haber enfrentado riesgos adicionales”.
Las demás rutas en América, desde el Caribe hacia Estados Unidos y a través del Darién, acompañaron los resultados. En la primera, hubo 130 fallecimientos, casi tres veces menos en comparación con los 302 de 2024; y, en la última, se registraron 10 muertes, mucho menos que las 174 en 2024.
Una ruta migratoria es definida como “la ruta geográfica por la que se desplazan los migrantes y los refugiados, pasando por centros de tránsito, desde sus países de origen hasta sus países de destino, a veces viajando en flujos migratorios mixtos”.
En otras latitudes, Asia registró más muertes que nunca, entre ellas cientos de integrantes de la minoría étnica musulmana rohingya (alrededor de 800), y personas afganas que transitaban hacia y por Irán (1 mil 323 fallecidas), al mando de los talibanes. “Quienes huyen de los conflictos y la persecución siguen enfrentándose a riesgos que ponen en peligro sus vidas mientras buscan seguridad en el extranjero”.
Pero las rutas que dominaron en 2025 las muertes y desapariciones de migrantes fueron las que conducían a Europa, que representó el 43 por ciento del total mundial con 3 mil 400, principalmente en el Mediterráneo central (1 mil 330). A esta le siguió la ruta África Occidental/Atlántico hacia las Islas Canarias españolas, donde se verificaron más de 1 mil 200 muertes.
Y, si bien, representó una disminución respecto a los más de 3 mil 800 fallecimientos en estas rutas en 2024, para 2025 hubo al menos 1 mil 500 personas que fueron reportadas desaparecidas, pero no hubo forma de verificarse. Incluso sin este monto, murió una persona por cada 47 que intentaron cruzar el Mediterráneo o el Atlántico para llegar a Europa en 2025, que a su vez representó la tasa de mortalidad más alta desde 2018.
En la ruta bidireccional desde y hacia África Oriental a la Península Arábiga, en 2025, se registraron 900 muertes, principalmente de nacionales etíopes. Desde 2022 la cifra se mantiene en cientos. En 2025 la ruta más mortífera fue la marítima hacia Yemen, con 720.
La OIM señaló la limitación que tiene su personal para documentar los hechos en África, “ya que más de un tercio de los informes provienen de encuestas no verificables realizadas a personas en tránsito”. No obstante, sí se pudieron registrar 717 muertes en rutas terrestres africanas, 485 de ellas en el desierto del Sáhara, aunque “es probable que la cifra real de fallecidos sea mucho mayor”.
Ello “evidencia la persistencia y el agravamiento de la incapacidad global para poner fin a estas muertes evitables”, concluyó el organismo internacional en su informe.



















