El 15 de mayo el pueblo palestino conmemoró la Nakba o catástrofe. Es la fecha en que se dio inicio a la expulsión masiva de sus tierras. El holocausto palestino conocido como Nakba, que ocurre desde hace más de 70 años y hasta nuestros días con el genocidio iniciado el 7 de octubre de 2023 en la Franja de Gaza, da inicio al proyecto colonial y expansionista del Estado de Israel y del sionismo.
En el mundo no se llevan a cabo grandes conmemoraciones ni recordatorios, pero hablar de la Nakba, del actual genocidio, de la incesante guerra, del exterminio, etnocidio y culturicidio del pueblo palestino es un imperativo para quienes creemos en la verdad y la justicia. El pueblo palestino representa hoy por hoy uno de los más númerosos en condición de refugiado: de acuerdo con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), actualmente hay 6 millones de personas palestinas refugiadas. Siguen esperando poder regresar a sus tierras, a sus olivos, a su historia.
A propósito de esta conmemoración y del genocidio que sigue ocurriendo mientras escribo estas líneas, quiero mencionar algunos eventos importantes que pasaron más o menos desapercibidos a inicios de mayo. Un grupo de activistas mexicanos denunció la complicidad europea con el genocidio contra el pueblo palestino. La manifestación tuvo lugar ante representantes de la Unión Europea que se reunieron en un recinto del centro histórico a festejar el “Día de Europa”. En la protesta manifestaron el reclamo a la Unión Europea para imponer un embargo de armas y militar y sancionar a Israel por ejecutar el genocidio palestino. Asimismo, llamaron al arresto del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y a romper toda relación comercial, cultural, académica y deportiva entre la UE e Israel.
Al mismo tiempo continúa el llamado de diversas organizaciones y activistas contra el genocidio y por la liberación de Palestina, entre ellos el movimiento BDS, Boicot, Desinversión y Sanciones. Recientemente también ha habido diferentes acciones para visibilizar la complicidad con Israel de corporaciones como Elbit Systems, Fanuc y HSBC.
Desde el movimiento BDS se pide un embargo a Elbit Systems que es una de las más grandes corporaciones de armas israelíes. Asimismo, se llama a sacar de México a Fanuc, empresa japonesa que fabrica robots utilizados por el mayor fabricante de armas de Israel, Elbit Systems. Fanuc llegó a México en 1992 al estado de Aguascalientes y actualmente también se encuentra en Querétaro y Nuevo León.
Es importante mencionar estas acciones que pasan desapercibidas deliberadamente por la prensa hegemónica y corporativa. Las víctimas palestinas e iraníes son las “víctimas indignas” de las que nos hablan Chomsky y Herman en su Modelo de Propaganda de cinco filtros para construir consenso y del que hemos hablado en otras oportunidades en este espacio. Asimismo, es importante recordar el informe de Francesca Albanese sobre la economía política de la ocupación y de la forma en que estas corporaciones armamentistas y de desarrollo tecnológico, así como universidades y plataformas digitales como Airbnb y Booking, obtienen beneficios económicos de la ocupación y del genocidio. Un año más para conmemorar la Nakba y reflexionar sobre el poder económico que está detrás del exterminio del pueblo palestino.
Ruth A. Dávila Figueroa
* Profesora asociada de la División de Estudios Multidisciplinarios del Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE



















