Opacidad y violación a los derechos humanos en nombre de la “seguridad nacional”

Opacidad y violación a los derechos humanos en nombre de la “seguridad nacional”

Espionaje ilegal, ausencia de rendición de cuentas, violación a derechos humanos, impunidad, falta de control social, ineficiencia… Definiciones que surgen de especialistas, legisladores y de los propios funcionarios cuando se trata de analizar seriamente el desempeño de las instituciones mexicanas encargadas de la seguridad y la defensa nacionales, que tan sólo para 2013 cuentan con un presupuesto que rebasa los 73 mil millones de pesos.

El secreto a voces popular que señala a los servicios de inteligencia mexicanos como espías al servicio de facciones que se disputan el poder, se robustece en los análisis de expertos en el tema, pero también en documentos a los que ha tenido acceso Contralínea y que dejan ver unas instituciones que no han podido profesionalizarse, y que se regodean de la ausencia de mecanismos de control social que aseguren que su desempeño se realice en el marco de las leyes y con los estrictos fines de protección al Estado mexicano.

Especialistas en seguridad nacional, como Jorge Luis Sierra e Iñigo Guevara, observan que el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y las secciones y direcciones de inteligencia de las Fuerzas Armadas mexicanas –organizadas y administradas por las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina– no han logrado profesionalizarse y que con frecuencia responden a intereses particulares, de grupo o de gobierno antes que a los nacionales. Expertos en transparencia y acceso a la información, como Ernesto Villanueva y Ana Cristina Ruelas, señalan que el actual marco jurídico hace imposible una auténtica rendición de cuentas del presupuesto que ejercen estos organismos, como tampoco permite evaluar objetivamente el desempeño de los funcionarios que los encabezan. Consejeros del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos estiman que es necesario clarificar en la Ley de Seguridad Nacional qué información debe reservarse y cuál debe publicarse. Legisladores integrantes de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional reconocen que el Poder Legislativo “no tiene dientes” para fiscalizar el ejercicio público en materia de seguridad nacional ni puede incidir en una política que debería ser de Estado. Defensores de derechos humanos advierten que la Guerra Sucia nunca se fue del país y las instituciones de inteligencia siguen pasando sobre las garantías individuales y colectivas consagradas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos…

En suma, las instituciones de seguridad nacional no son objeto de una fiscalización seria de su desempeño, y la sociedad ni siquiera puede estar segura de que los recursos humanos, materiales y financieros de estos organismos se apliquen eficaz y honestamente, como tampoco en su contra.

De la actual situación de los servicios de seguridad nacional mexicanos, la principal víctima es la sociedad. Cárteles del narcotráfico se enseñorean prácticamente por todo el país ante un gobierno incapaz de hacer frente a la proliferación de comandos armados que aterrorizan regiones enteras. Los asesinatos y el trasiego, siembra y producción de drogas se incrementaron exponencialmente durante los últimos años, como también la trata de personas, la extorsión, el secuestro y los delitos financieros.

Mientras, las instituciones de seguridad nacional –de acuerdo con la información que ha recabado Contralínea– se han cebado sobre personas que se organizan para participar en política, protestar, reivindicar derechos o plantear demandas. La mayoría de los casos que se documentarán en estas páginas –en un trabajo periodístico de seis entregas– demuestran la acción de las instituciones de inteligencia contra estudiantes, trabajadores, campesinos, activistas e, incluso, políticos de oposición al régimen en turno. Todas las actividades de estas personas, colectivos y organizaciones se desarrollaban de manera abierta, legal y ciudadana. También se documenta el caso de una detención, tortura e interrogatorio al margen de la ley de un integrante del amplio y diverso movimiento armado mexicano.

El trabajo periodístico busca arrojar luz y abrir un debate sobre las instituciones mexicanas de inteligencia y desmitificar un término que sirve para justificar la opacidad, la corrupción y evitar la rendición de cuentas: “seguridad nacional”.

 

Autores: Zósimo Camacho y Rogelio Velázquez 

 

 

 

Fuente: Contralínea 347 / agosto de 2013

 

 

 

 

Artículo

Tierra fertil

México tiene una enorme diversidad. Es uno de los países con mayor riqueza natural, cultural y económica del mundo. Nuestra posición geográfica es excepcional en

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

Contralínea 1019

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México Nancy Flores, agosto 29, 2026 Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento