Buscan castigar ataques con ácido hacia mujeres

Buscan castigar ataques con ácido hacia mujeres

Los ataques con ácido deben ser incluidos en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para que se pueda castigar ejemplarmente. Ello, porque este tipo de agresiones ha ido en aumento desde 2012, señaló la diputada Margarita García, de la bancada del Partido del Trabajo.


La iniciativa plantea que el uso de algún tipo de sustancia como el ácido, se tipifique entre los tipos de violencia contra las mujeres por ser uno de los más agresivos. De acuerdo con la legisladora, desde 2012, dos años después del primer ataque, se registró uno de manera anual hasta 2017; en 2018 se incrementaron a cinco; en 2019 fueron confirmados tres, y uno en 2020.

“Se considera que el ataque con ácido como arma es un tipo de violencia premeditada, en donde las mujeres jóvenes son las más vulnerables, ya que la finalidad de estos ataques es el de desfigurar, lisiar o cegar a la víctima”, explicó Margarita García.

La licenciada en derecho detalló que el daño físico ocasionado por las quemaduras de las sustancias producen necrosis, “lo que quiere decir que el tejido alcanzado por la sustancia muere”. Por lo que se requieren de cirugías reconstructivas en diferentes tiempos. Mismas que “son dolorosas; y el daño físico es muy grave, ya que deja secuelas estéticas y funcionales, a lo que se agrega el daño psicológico y económico que les genera [a las víctimas]”.

Te puede interesar: Desfigurar, lisiar, cegar y aislar, objetivos de los ataques con ácido a mujeres

Artículo

La guerra cognitiva como arma del dogmatismo capitalista

En el corazón de la guerra cognitiva está el plan de fijar el dogmatismo monopólico como meta eterna del capitalismo en su fase imperial. Y las armas de dominación pretenden ser perfectas cuando consigan que las víctimas custodien las puertas de la prisión y llamen libertad a la llave que las encierra. Esa es una aberración mayúscula de la guerra cognitiva: el capitalismo no necesita que creamos todas sus mentiras; le basta con que pensemos la realidad utilizando sus preguntas, sus medidas, sus diccionarios y sus límites. Por lo tanto, la explotación se manifiesta como empleo, la subordinación como contrato, la concentración como eficiencia, el despojo como inversión, la precariedad como flexibilidad y la obediencia se manifiesta como responsabilidad. La palabra cambia de significado, la realidad cambia de lugar. El control deja de ser una fuerza externa e inicia a comunicarse desde nuestro interior. La victoria imperial no se limita únicamente al dominio de territorios: implica ocupar el punto desde el cual una sociedad determina lo que puede ser considerado real.

Saber más »
Sheinbaum exige extradición de Álvarez Puga e Inés Gómez-Mont. FGR investiga red de empresas factureras y desvío millonario en SEGOB.
Destacada

Paquete económico buscará combatir evasión y elusión de factureras

En 2027, se espera que los ingresos tributarios alcanzarán un máximo histórico de 15.9 por ciento del PIB, sin crear nuevos impuestos, afirmó el secretario de Hacienda, Edgar Amador, al entregar la propuesta de Paquete Económico al Congreso de la Unión. Al respecto, abundó que este resultado se apoyará en una mayor eficiencia recaudatoria, así como en el combate a la evasión, la elusión y las empresas que facturan operaciones simuladas, conocidas como factureras.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

La guerra cognitiva como arma del dogmatismo capitalista

En el corazón de la guerra cognitiva está el plan de fijar el dogmatismo monopólico como meta eterna del capitalismo en su fase imperial. Y las armas de dominación pretenden ser perfectas cuando consigan que las víctimas custodien las puertas de la prisión y llamen libertad a la llave que las encierra. Esa es una aberración mayúscula de la guerra cognitiva: el capitalismo no necesita que creamos todas sus mentiras; le basta con que pensemos la realidad utilizando sus preguntas, sus medidas, sus diccionarios y sus límites. Por lo tanto, la explotación se manifiesta como empleo, la subordinación como contrato, la concentración como eficiencia, el despojo como inversión, la precariedad como flexibilidad y la obediencia se manifiesta como responsabilidad. La palabra cambia de significado, la realidad cambia de lugar. El control deja de ser una fuerza externa e inicia a comunicarse desde nuestro interior. La victoria imperial no se limita únicamente al dominio de territorios: implica ocupar el punto desde el cual una sociedad determina lo que puede ser considerado real.