Periodista asesinado contaba con “medidas de protección”

Periodista asesinado contaba con “medidas de protección”

Periodista Candido Rios
Velorio Candido Rios

“Nuestras armas no disparan balas, disparan verdades”, solía decir el periodista Cándido Ríos Vázquez, colaborador del Diario de Acayucan (Veracruz), asesinado este martes 22. Con el crimen, suman 10 los periodistas asesinados en México sólo en 2017.

Las palabras del reportero, una foto suya, un moño negro y la cabeza “No nos callan” integran la portada de la edición del día de hoy de la que fuera su casa editorial y para la que reportó la fuente policiaca.

En el mismo Diario de Acayucan se informa que Cándido Ríos ya había sido amenazado por su labor informativa y que contaba con “protección de un programa gubernamental de protección a periodistas”. De nada sirvieron las medidas y fue acribillado junto con dos personas más a las afueras de una tienda en la localidad de Covarrubias.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha condenado y lamentado el asesinato del comunicador y ha solicitado a las autoridades de los tres niveles de gobierno realizar una “investigación exhaustiva y expedita” para que el homicidio no quede impune.

También ha pedido a la Secretaría General de Gobierno del Estado de Veracruz la aplicación de medidas cautelares para proteger a la familia de Cándido Ríos Vázquez.

El homicidio de Cándido Ríos es el décimo de un periodista en este año. Se suma a los de Cecilio Pineda, de La Voz de Tierra Caliente; Ricardo Monlui, de El Político y El Sol de Córdoba; Miroslava Breach, de La Jornada y El Norte Digital; Maximino Rodríguez, del Colectivo Pericú; Filiberto Álvarez, de La Señal de Jojutla; Javier Valdez, de Riodoce y La Jornada; Jonathan Rodríguez, de El Costeño de Autlán; Salvador Adame, Canal 6 Media TV, y Luciano Rivera, de CNR TV Noticias.

 

Destacado:

Cándido Ríos Vázquez, periodista asesinado, Veracruz

Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo