Morena: la lucha intestina y la defensa de México

Morena: la lucha intestina y la defensa de México

Es tanto el apremio de los militantes de Morena (Movimiento Regeneración Nacional) de integrar un organismo transparente y alejado de las tradicionales “corruptelas” y vicios de los partidos políticos, que muchos de sus comités –delegacionales, municipales y ejidales– se han enfrascado en una contienda interna que ha estancado a Morena en un estado que parece no avanzar. Es una confrontación sectarista que busca cualquier indicio de corrupción, nepotismo o inacción. Situación que en muchos casos ha llevado a un comité a impugnar a otro por acciones limpias que parecían no serlo. Un ejemplo de lo anterior es lo sucedido en la región de La Laguna que, en palabras de Paco Ignacio Taibo II, evidencia perfectamente estos hechos: “Llamar acarreados a ejidatarios que llegan en camiones a una reunión [de Morena], mismos que viven a 60 kilómetros del punto de encuentro y cuyo comprometido activismo los llevó a organizarse y trasladarse en camión, para lo cual no recibieron ningún insumo en especie o económico, ellos cubrieron los gastos del viaje”. Situaciones como la anterior han llevado a los comités de Morena a instalarse en una dura etapa de lucha intestina sin sentido, cuando los comités de cualquier nivel deberían estar organizándose para dar la batalla contra las reformas estructurales (educativa, en seguridad social, laboral, en los sectores industriales y energéticos, así como en la aplicación de mayores tasas del impuesto al valor agregado, entre otras) planteadas por el Partido de la Revolución Institucional (PRI) y solapadas y apoyadas por los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) en el Pacto por México. El Comité de Honor y Justicia de Morena está actuando puntualmente y ha sancionado a varios delegados, y sentenciado a inhabilitación política temporal a algunos de éstos, cuando el caso efectivamente lo requirió. Sin duda está trabajando. Pero entre sus bases a nivel de calle, los rumores han llevado a la denuncia e impugnación de varios miembros, la mayoría de las veces sin fundamento.

El llamado de Andrés Manuel López Obrador a ir de manera independiente contra la aplicación de las reformas estructurales, si los partidos históricamente de izquierda no demuestran una posición firme ante las intenciones privatizadoras del PRI y del PAN, es un asunto muy delicado que puede marcar dos caminos: 1. El debilitamiento de los actuales partidos políticos izquierdistas y el consecuente fortalecimiento de Morena, principalmente en su militancia y sin la adhesión de aquellos que ostentan mandos altos y medios dentro de la estructura partidista, debido a que en Morena no hay dinero para pagar salarios; 2. Que la militancia y sus representantes no atiendan masivamente el llamado de Andrés Manuel y prefieran mantenerse en sus estructuras partidistas. Lo que simplemente pasará en este segundo escenario es que para dar la lucha contra las reformas estructurales habrá dos fuerzas: por un lado Morena y quizá alguno de los partidos de izquierda y por el otro el resto de éstos, cuando no decidan ir a lado del prianismo.

En este momento no serán las dirigencias de los partidos ni los medios y altos mandos los que den la pauta, serán los de a pie quienes le den la razón a la izquierda más congruente. El riesgo es que ninguno de los dos grupos izquierdistas o bloques que se conformen tengan la fuerza necesaria para frenar la aplicación de las reformas estructurales, y menos aún, ser cada uno por su lado una verdadera oposición para las siguientes elecciones, y no me refiero al aspecto ideológico, pues no me cabe duda de que una de las dos vertientes lo será en ese sentido, pero ni una ni otra será suficiente para frenar al gigante prianista que se erige en las cámaras de Diputados y Senadores; y en su militancia, recuérdese que en las pasadas elecciones presidenciales el PRI, con su comparsa el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), obtuvo 18 millones 885 mil 840 votos, el PAN 12 millones 560 mil 758, y el PRD, con los otros partidos de izquierda, tuvo una preferencia de 15 millones 675 mil 105 sufragios. Con lo que queda claro que hasta ahora el PRI supera a la izquierda tradicional por más de 3 millones de votantes, y que en conjunto con los votantes panistas, la suma duplica a los de las llamadas “izquierdas”. Con la segregación de la izquierda, Morena solo, aún constituido como partido político, no podrá hacerle frente al grupo vende patrias, que, sin miramientos, están dispuestos a entregar a corporaciones extranjeras algunos de los sectores estratégicos del país, como el energético. Y aún la izquierda unida tendrá serias dificultades para mantener la vapuleada soberanía nacional que nos queda, y más aún para restaurarla, por lo que el trabajo de politización de la población es fundamental, sobre todo en aquellos millones de simpatizantes priístas que fueron engañados con las miserables dádivas en especie y económicas que a granel repartió el PRI antes de las elecciones presidenciales, mismos a los que hay que demostrarles que aquello que recibieron primero les fue robado, pues en su mayoría eran recursos del erario. Pero, sobre todo, advertirles que el verdadero “atraco” es el que está a punto de consumarse con la aplicación de las reformas estructurales.

Morena no tiene suficientes cuadros de mandos medios y la dirigencia está en manos de un sector de activistas, luchadores sociales e intelectuales que superan los 50 años de edad, la militancia en su mayoría está constituida por gente adulta con experiencia en la izquierda, y hay un gran sector juvenil en todo el país, principalmente estudiantes, la mayoría llegados del movimiento #YoSoy132 e integrados de manera natural a la estructura del movimiento –cabe señalar que en el Distrito Federal, aunque esta unión parecía lógica, la división de ambos movimientos es muy marcada–. La cuestión es que estos nuevos adeptos no tienen, en el mejor de los casos, más de 1 año de experiencia en la lucha política, lo que se ha ido solucionado con el estrecho contacto que los dirigentes del naciente partido tienen con los jóvenes. La mezcla de experiencia con juventud inexperta, pero con las suficientes ganas y fortaleza para dar la batalla ha sido una solución práctica para subsanar las carencias de mandos medios en la estructura de la nueva organización.

Este 8 de septiembre es una fecha clave, ya que el Zócalo de la capital del país congregó a una gran parte de la militancia de izquierda y simpatizantes en general para demostrarle a la oligarquía política y económica el tamaño de la oposición que enfrentarán en adelante. Ahora es el momento de que Morena demuestre su tamaño y el alcance que puede tener, pues con base en eso se definirá el trato que el gobierno federal le dará al naciente partido. Asimismo, parece una buena ocasión para detonar el fervor patriótico del que adolece gran parte de la población. La asamblea del 8 de septiembre fue organizada sin viáticos, sin medios de transporte para trasladar a la militancia, sencillamente sin dinero. Sin duda el movimiento será criticado y se tildará de “acarreados” a todos aquellos que lleguen del interior del país, ante lo cual sus dirigentes deberán tener una respuesta sólida para desmentir a sus detractores, aquellos que controlan los medios masivos de comunicación y principalmente a los comunicadores de los noticiarios y programas de análisis político de Televisa y Tv Azteca, quienes seguramente no dudarán en denostar el evento.

Independientemente de lo que dijo Andrés Manuel López Obrador en la multitudinaria asamblea, creo que Morena debe tomar distancia de aquellos partidos de “izquierda”, cuyos representantes sólo están velando por sus intereses a nivel político y personal. Si éstos deciden sumarse a la lucha por la defensa del petróleo y demás sectores estratégicos (que en venta anuncian el PRI y sus aliados), bienvenidos sean los que quieran dar la batalla, y sobre todo sus integrantes, los verdaderos militantes comprometidos, aquellos que sin duda estarán en la primera línea para la defensa de lo que es nuestro. Así que una responsabilidad de las figuras relevantes y de los militantes que están conformando Morena es la de buscar vínculos con cualquier movimiento sindicalista, estudiantil, campesino y obrero, o de cualquier especie, para formar un bloque opositor consistente y congruente en un propósito: frenar la venta del país. Pues de otra forma, en un futuro no lejano, pagaremos renta por vivir en México.

*Maestro en ciencias; arqueólogo subacuático; diseñador gráfico; integrante del taller Madre Crónica

 

 

Fuente: Contralínea 351 / 9 al 15 septiembre de 2013

 

 

 
Destacada

Con Felipe Calderón, la mayor intromisión de EU en México

Documentos desclasificados de la Embajada de Estados Unidos, el Departamento de Estado y la ATF revelan que, durante el gobierno de Felipe Calderón, Estados Unidos profundizó su intromisión en México. Desde la Iniciativa Mérida y las operaciones en campo de agencias como la DEA, la CIA y el FBI, hasta el fallido operativo Rápido y Furioso –que abasteció de armas de alto calibre al Cártel de Sinaloa–, la injerencia del vecino país se reflejó, sobre todo, en la agenda de seguridad. Incluso, como parte de la “cooperación” en el ámbito de la inteligencia, Calderón y el entonces embajador Carlos Pascual inauguraron el búnker de García Luna (previo a que el diplomático estadunidense renunciara, luego de la filtración masiva de cables diplomáticos que hizo Wikileaks, en los que se revelaron sus críticas a la supuesta “guerra” contra el narcotráfico). Además, en el marco del lanzamiento de la Plataforma México, se abrió la puerta a la intervención masiva de comunicaciones y el espionaje

Saber más »
Artículo

Las tres soberanías: la crisis civilizatoria de Occidente

Existen tres niveles en los que se puede medir el avance o el retroceso de un país en su dura batalla por la emancipación. Desde el siglo XV el colonialismo –como el origen dantesco de la violencia en su máxima expresión– quebró no solo la economía de los diferentes países que tocó, sino también sus sistemas políticos, su imaginario colectivo y sus relaciones personales. De ahí que un país deba comenzar primariamente por la recuperación de su soberanía política, es decir, por la capacidad de reconocer en el Estado a la comunidad nacional y no al ente colonial invasor. Este es un presupuesto necesario, sin el cual no se puede pensar en ninguna otra cosa. La tramposa democracia liberal ha sido la camisa de fuerza que ha disfrazado siempre los intereses burgueses tras cualquier supuesta alternativa. Por ello, la batalla por superar los fraudes electorales y el intervencionismo de los poderes fácticos se instala como la tarea principal en este nivel.

Saber más »
Artículo

Granjas de ‘bots’ en la guerra cognitiva

Aquí aparece al desnudo la guerra cognitiva y su mercancía perversa disfrazada como granja de bots. En las sociedades capitalistas creadoras de la dictadura de la competencia mercantil y la subordinación de los consumidores, cada segundo de mirada adquiere valor económico y político. En las granjas de bots se diseña lo que conmueve, lo que enfurece; qué provoca miedo, qué despierta deseo, qué genera permanencia. La arquitectura de la comunicación comercial digital encuentra así una zona de convergencia con las operaciones de influencia política y militar. Un sistema diseñado para retener atención y ensuciar la realidad puede ser aprovechado por quien busca retener, desviar o capturar conciencia. La frontera entre publicidad, entretenimiento, propaganda y operación psicológica se vuelve porosa. El sujeto cree estar consumiendo información mientras, simultáneamente, se convierte en recurso explotable y víctima de mil manipulaciones del odio de clase.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo