Trabajadores del Aeropuerto Felipe Ángeles sufren accidente

Trabajadores del Aeropuerto Felipe Ángeles sufren accidente

Esta mañana, 22 trabajadores del Agrupamiento de Ingenieros del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) sufrieron una caída de 1.20 metros a bordo de un vehículo tipo grúa. Ello, cuando dicho transporte presentó una falla en la barrera de contención lateral del costado izquierdo.

En un comunicado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) detalló que ningún trabajador resultó con golpes ni heridas de gravedad. Asimismo, indicó que fueron canalizados para su atención médica a la clínica 200 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ubicado en Tecámac, Estado de México.

Posteriormente, fueron “dados de alta, permaneciendo en observación únicamente un trabajador por posible fractura de muñeca”, afirmó la Sedena. De acuerdo con el AIFA, el incidente fue ocasionado al “no esperar el transporte seguro con el que cuenta el personal para su traslado a los diferentes frentes de trabajo. Por iniciativa propia abordaron el vehículo tipo grúa”.

Por otro lado, subrayó  que continuarán dando seguimiento al estado de salud del personal lesionado, quienes cuentan con derechos vigentes ante el IMSS.

Te puede interesar: Empresa de la Sedena recibe concesión por 50 años del AIFA

Artículo

La guerra cognitiva como arma del dogmatismo capitalista

En el corazón de la guerra cognitiva está el plan de fijar el dogmatismo monopólico como meta eterna del capitalismo en su fase imperial. Y las armas de dominación pretenden ser perfectas cuando consigan que las víctimas custodien las puertas de la prisión y llamen libertad a la llave que las encierra. Esa es una aberración mayúscula de la guerra cognitiva: el capitalismo no necesita que creamos todas sus mentiras; le basta con que pensemos la realidad utilizando sus preguntas, sus medidas, sus diccionarios y sus límites. Por lo tanto, la explotación se manifiesta como empleo, la subordinación como contrato, la concentración como eficiencia, el despojo como inversión, la precariedad como flexibilidad y la obediencia se manifiesta como responsabilidad. La palabra cambia de significado, la realidad cambia de lugar. El control deja de ser una fuerza externa e inicia a comunicarse desde nuestro interior. La victoria imperial no se limita únicamente al dominio de territorios: implica ocupar el punto desde el cual una sociedad determina lo que puede ser considerado real.

Saber más »
Sheinbaum exige extradición de Álvarez Puga e Inés Gómez-Mont. FGR investiga red de empresas factureras y desvío millonario en SEGOB.
Destacada

Paquete económico buscará combatir evasión y elusión de factureras

En 2027, se espera que los ingresos tributarios alcanzarán un máximo histórico de 15.9 por ciento del PIB, sin crear nuevos impuestos, afirmó el secretario de Hacienda, Edgar Amador, al entregar la propuesta de Paquete Económico al Congreso de la Unión. Al respecto, abundó que este resultado se apoyará en una mayor eficiencia recaudatoria, así como en el combate a la evasión, la elusión y las empresas que facturan operaciones simuladas, conocidas como factureras.

Saber más »
Ahora en vivo

Contralínea en vivo

La guerra cognitiva como arma del dogmatismo capitalista

En el corazón de la guerra cognitiva está el plan de fijar el dogmatismo monopólico como meta eterna del capitalismo en su fase imperial. Y las armas de dominación pretenden ser perfectas cuando consigan que las víctimas custodien las puertas de la prisión y llamen libertad a la llave que las encierra. Esa es una aberración mayúscula de la guerra cognitiva: el capitalismo no necesita que creamos todas sus mentiras; le basta con que pensemos la realidad utilizando sus preguntas, sus medidas, sus diccionarios y sus límites. Por lo tanto, la explotación se manifiesta como empleo, la subordinación como contrato, la concentración como eficiencia, el despojo como inversión, la precariedad como flexibilidad y la obediencia se manifiesta como responsabilidad. La palabra cambia de significado, la realidad cambia de lugar. El control deja de ser una fuerza externa e inicia a comunicarse desde nuestro interior. La victoria imperial no se limita únicamente al dominio de territorios: implica ocupar el punto desde el cual una sociedad determina lo que puede ser considerado real.