México ha pagado casi 1.6 billones de pesos (bdp) solo por los intereses que generó la deuda del Fobaproa (Fondo Bancario de Protección al Ahorro), cuando el gobierno rescató a los bancos de la crisis económica de 1994. Aun con este monto ejercido, no ha disminuido el monto al capital, señaló Edgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público.
Hasta ahora la deuda real no ha tocado, sino que se refinancia a partir de la compra de nuevos bonos de deuda. En lugar de reducir, la deuda ha crecido con los años, lamentó el funcionario.
No obstante, durante la conferencia presidencial subrayó que las cuotas que se pagan con el IPAB (Instituto para la Protección al Ahorro Bancario) no serán deducibles, por primera vez, para los bancos, a partir de 2027, como estipula el Presupuesto de Egresos de la Federación, entregado ante el Congreso de la República este 8 de septiembre.
Para detallar este apartado, María del Carmen Bonilla Rodríguez, titular de la Unidad de Crédito Público y Asuntos Internacionales de la Secretaría de Hacienda Y Crédito Público, explicó que “los bancos contribuyen con el 75 por ciento de las cuotas”.
El resto responde a la inflación y se modifica cada cierto tiempo. Para el presupuesto de 2027, el Estado destinará 48 mil millones de pesos, agregó Bonilla Rodríguez. Es así que la presidenta reiteró declaraciones anteriormente emitidas: el Fobaproba “difícilmente se va a acabar de pagar algún día”.
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