En las últimas horas, las fuerzas armadas hutíes tomaron el control de zonas estratégicas sobre el estrecho de Bab el Mandeb, paso marítimo que conecta Europa y Asia, utilizado como alternativa al tránsito restringido del estrecho de Ormuz por la guerra de Estados Unidos contra Irán.
El grupo armado, perteneciente al islam chií, y respaldado armamentísticamente por la República Islámica de Irán, avanzó desde este 10 de septiembre hacia el Mar Rojo en su guerra contra las fuerzas leales al gobierno de Yemen, respaldadas a su vez por Arabia Saudí.
Primero hicieron retroceder al ejército oficial en la provincia de Al Hodeida, en la costa occidental yemení y donde se ubica el puerto de Moca, luego de pasar por el distrito de Hays, la localidad de Al Jauja y el monte Al Nar. Aunque horas después tomaron las islas Hanish Mayor y Hanish Menor, las últimas dos que restaban para controlar por completo Bab el Mandeb.
En un inicio, el gobierno yemení –nación al sur de la península Arábiga– solo reconoció que sus fuerzas se habían replegado para reorganizarse, más no que la ciudad haya sido tomada. Se presume que se encaminaron hacia Dhubab, a 50 kilómetros del estrecho, donde hay una base militar y pista de aterrizaje militar de las fuerzas de la Resistencia Nacional.
Pero luego de la toma de las islas, junto con Perim, aceptaron que había caído “todo lo que estaba bajo control en la costa occidental”. Por su parte, Yahya Saree, portavoz de los hutíes, señaló que “las fuerzas del adversario saudí fueron expulsadas de seis distritos en las provincias de Taiz y Al Hodeida, con una superficie total de 5 mil 400 kilómetros cuadrados. Ahora estos territorios se encuentran seguros y bajo control” en el canal de televisión Al Masirah.
El puerto de Bab el Mandeb, puerta de entrada al Mar Rojo desde el océano Índico, ve pasar un 10 por ciento del comercio petrolero marítimo mundial (unos 8 millones de barriles diarios) y hasta un 25 por ciento de contenedores. Conecta, además, Asia y Europa a través del canal de Suez.
De hecho, estas aguas habían sido utilizadas por Arabia Saudita como alternativa al estrecho de Ormuz, restringido por las autoridades desde que Estados Unidos atacó su nación el 28 de febrero de 2026. Todo ello ha ocasionado que la nación saudí disminuyera su producción de barriles de petróleo diarios a 6 millones, cifra no vista desde la década de 1990.
Desde 2014, las fuerzas hutíes se levantaron en contra del gobierno de Yemen. A partir de ese momento, han tomado control de diferentes ciudades, entre ellas Saná, la capital nacional. En esta guerra se han enfrentado, además, a las fuerzas saudíes, con quienes han tenido diversas batallas. En los últimos días, los hutíes atacaron instalaciones energéticas de Arabia Saudita
En las últimas horas, han atacado instalaciones petroleras al sur de Arabia Saudí, por lo que se suspendió temporalmente la producción, según afirmó el Ministerio de Energía. En consecuencia, medios internacionales informaron sobre dos llamadas del príncipe heredero, Mohammed bin Salman, con Donald Trump, a quien instó atacar a los hutíes.
Horas más tarde, el gobierno saudí informó sobre el cierre de su oleoducto Este-Oeste, luego de haber recibido ataques por parte de drones lanzados desde Iraq. Dentro de la misma secuencia de acciones, el portavoz hutí Yahya Saree advirtió que la navegación marítima en el mar Rojo es segura menos para los barcos saudíes.



















